Información acerca de un nuevo juego de estrategia acerca de la Guerra de los 30 años (en inglés)

Epsom, UK, September 03, 2015.

“War is one of the scourges with which it has pleased God to afflict men.” (Cardinal Richelieu ­ French

statesman)

1618 – Tensions within the Holy Roman Empire have reached a climax. Ferdinand II, King of Bohemia and a

zealous Catholic, is unpopular among his Protestant subjects. The revolt is brewing. Powerful European

Protestant leaders are following the evolution of the situation at the frontiers of the Empire. Foreign

interventions seem inevitable: Europe is on the brink of a long religious war!

Thirty Years’ War, the new wargame from Ageod, covers this decisive period of the modern European

history. As the head of the Catholics or Protestants, the players have a considerable freedom of

military and political actions. Recruiting new units, reinforcing the casualties with mercenaries,

manoeuvring armies of thousands of men and planning yearly campaigns, will soon become their everyday

life!

Powered by the famous AGE engine that proved to accurately simulate local conflicts and major wars alike,

Thirty Years’ War is a wargame like no other, thanks to its deep and rarely covered historical

context.

Players will have the chance to select scenarios, from 1618 to 1638:

The Bohemian Revolt: This scenario covers the first years of the war, from the sieges of Pilsen and

Budweiss to the intervention of the Catholic League and the battle of White Mountain in 1620.

The Paladins: A small­scale scenario that represents the months of fight in the Rhenish Palatinate.

The Danish Phase: This scenario runs from the Danish entry into the war to its final defeat and the

treaty of Lübeck.

The Swedish Intervention: King Gustav II Adolf of Sweden aims to invade the Holy Roman Empire

in order to bring support to the German Protestants.

The Thirty Years’ War: This ambitious scenario covers all the years of fighting, from the Bohemian

Rebellion to 1648.

Get more information on Thirty Years’ War from its official product page http://www.ageod.com/products/575/details/Thirty.Years%27.War

Thirty Years´ War es un nuevo juego diseñado por HQ que cubre una de las épocas más oscuras de la historia europea.

La Guerra de los Treinta Años abarcó una serie de conflictos entre Católicos y Protestantes en el Sacro Imperio Romano y sus inmediaciones entre 1618 y 1648. En este juego de estrategia, los jugadores tomarán el control de Protestantes o Católicos y lucharán por el control del Imperio.

Desde la rebelión de Bohemia a la intervención Sueca liderada por Gustavo Adolfo y desde Dinamarca al Palatinado, podrás recrear las campañas de Lutzen, Nordlingen y Rocroi. En Ageod’s Thirty Years War coordinarás los movimientos de muchos ejércitos, cuidarás de sus suministros y su fatiga y buscarás las mejores condiciones para iniciar el combate. También llevarás a cabo sitios de fortalezas o te retirarás para recuperarte si es necesario; todo ello con el único objetivo de ganar la supremacía sobre Europa Central.

En conjunto, estas características, combinadas con el más que experimentado motor de Ageod, hacen de Thirty Years War una gran opción para deleitar tanto a jugadores expertos en esta época como a novatos por igual.

Características

  • El juego cubre toda Europa, desde la costa occidental al Volga, aunque los primeros escenarios se centran en Alemania, Dinamarca, partes de Francia, Holanda y Bohemia desde 1618 hasta 1648.
  • El mapa de juego está dividido en más de 4600 regiones que incluyen todos los territorios de Europa Central y más allá.
  • Escenarios: 3 tutoriales y 5 escenarios que cubren diferentes momentos de toda la guerra (históricamente comienza en septiembre de 1618)
  • Líderes históricos: más de 80 líderes con valoración según sus habilidades y sobre 160 tipos de unidades como los tercios españoles, la veterana infantería escocesa, los coraceros, la artillería, los barcos de guerra suecos, etc.
  • Producción: controla el gasto de tu nación en el ámbito militar, económico y diplomático a través de un sistema de fácil comprensión.
  • Cartas de decisión regional: el juego incluye el ya conocido sistema de cartas que te permite activar eventos como contribuciones, etc. Estas cartas, bien jugadas, pueden ser determinantes en el devenir de cualquier campaña.
  • Modo de juego detallado que incluye meteorología, desgaste, suministro, prisioneros y niebla de guerra.
  • Los eventos históricos son activados durante el juego haciendo que el jugador tenga que tomar decisiones cruciales: desde rebeliones locales hasta intervenciones en el extranjero.
  • Diferentes tácticas de batalla permiten al jugador tomar decisiones que afectan sobre el resultado del combate.
  • Sitios y guerra naval cubiertos en detalle.
  • La cadena de mando permite organizar a las unidades en grupos y apilamientos más grandes que simulan ejércitos.
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Difusión: I Jornada de Reflexión: Biografía, Educación y Cultura en la Biblioteca Nacional de Maestros

La Red de Estudios Biográficos de América Latina (REBAL) y la Biblioteca Nacional de Maestros (Pje. Pizzurno 953, Buenos Aires) invitan a la “I Jornada de Reflexión: Biografía, Educación y Cultura”, a realizarse el 3/11.
Más información disponibles en:
Más información sobre la REBAL:

Programa del evento

9:00 a 9:15 hs.: Inscripciones

9:15 a 9:45 hs. : Apertura de las jornadas a cargo de las autoridades del Ministerio de Educación, y Graciela Perrone, Directora de la Biblioteca Nacional de Maestros

9:45 a 11:00 hs.: Conferencia inaugural

Mílada Bazant (El Colegio Mexiquense): “La biografía: observatorio privilegiado de la historia”

Presenta: Paula Bruno

11:00 a 11:15 hs.: Pausa

11:15 a 12:30 hs.: Panel I
Flavia Fiorucci (Universidad Nacional de Quilmes/CONICET): “La escuela que contaron los maestros: la historia de la educación en los relatos autobiográficos”

Nerina Visacovsky (Universidad Nacional de San Martín/CONICET): “Las escuelas judeo-progresistas en Argentina, 1940-1970. Las trayectorias de los educadores””

Modera: Mariana Alcobre

12:30 a 13:45 hs.: Receso

13:45 a 15:00 hs.: Panel II
Laura Graciela Rodríguez (CONICET/Universidad de La Plata): “Los normalistas católicos: redes trasnacionales y circulación de ideas (1950-1980)”

José Zanca (CONICET/Universidad de San Andrés): “Intelectuales y académicos católicos en la década de 1960. Trayectos de secularización”
Modera: Paula Bruno

15:00 a 15:15 hs.: Pausa

15: 15 a 16:30 hs.: Panel III

Alicia Méndez (Universidad de Buenos Aires y FLACSO): “Trayectorias de egresados del Colegio Nacional de Buenos Aires post Malvinas”

Sandra Carli (Universidad de Buenos Aires/CONICET): “Biografías académicas e historia reciente de la universidad pública”

Modera: José Zanca

16:30 a 17:30 hs. Actividad final presentación del libro Rosarito un policial pedagógico de Adriana Puiggrós con la presencia de la autora.

Presenta: Nicolás Arata

17:30 hs. Clausura del encuentro

Difusión: Jornadas sobre música en la Biblioteca Nacional Investigación, producción, interpretación, bibliotecología y política cultural

Comenzaron hoy y serán hasta el 15 de octubre. En la Biblioteca Nacional, Sala Juan L. Ortiz

13, 14 y 15 de octubre de 2015 |
Sala Juan L. Ortiz

CONCIERTOS

Durante los últimos diez años, la Biblioteca Nacional fue escenario de una extendida actividad relacionadas con la música: el inventario de partituras, la edición de libros y discos, la programación de conciertos, la convocatoria a investigaciones musicológicas relacionadas con sus fondos documentales, entre muchas otras.

Las Jornadas proponen dar a conocer y debatir esas expresiones, que involucran acciones de investigación, interpretación, edición, archivo y política cultural.

Programa

Martes 13

16 hs. | Apertura

16:15 a 18:30 hs. | Mesa 1: Investigación I. Monografías Beca de investigación “Julio Palacio”
Guillermo E. Dellmans, Leandro Donozo, Jimena Anabel Jauregui, Violeta Nigro Giunta, Adriana Cerletti y Marina Cañardo.

19 a 21 hs. | Mesa 2: Libros y cuadernos de música
Fara Korsunsky, Laura Rosato, Federico Beilinson e Ignacio Varchausky.

Miércoles 14

15:30 hs. | Música en una biblioteca
Horacio González

16 a 18 hs. | Mesa 1: Temas de Bibliotecología sobre materiales musicales
Estela Escalada, Ximena Talento, Silvia Glocer y Pablo Fessel.

18:30 a 21 hs. | Mesa 2: Investigación II
Silvina Mansilla, Vera Wolkowicz, Pola Suárez Urtubey, Laura Novoa y Pablo Massa.

Jueves 15

15 a 16 hs. | Mesa 1: Interpretación. La música contemporánea en la Biblioteca Nacional
Haydée Schvartz, Adriana de los Santos y Marcelo Delgado.

16:15 a 18:30 hs. | Mesa 2: Políticas Culturales para la música.
Joana Carrasco, Roberto Casazza, Miguel Galperín y Ezequiel Grimson.

19 hs. | Auditorio Jorge Luis Borges
Jorge Horst. Biblioteca Contemporánea
Concierto monográfico dedicado al compositor rosarino Jorge Horst.

La música de Jorge Horst conserva de las vanguardias su espíritu crítico. Que no se manifiesta tanto en la negación de la tradición, o el contenido político -los que también exhibe- si no tal vez, de forma más velada y más enfática, en su contenido expresivo: lo constructivo, resultado de una reflexión compositiva que no suaviza las aspiraciones intelectuales de la modernidad estética, se subsume en una gestualidad de una arrolladora inmediatez. La música de Horst parece compuesta por los mismos intérpretes en el tiempo real de la ejecución. Como si sus materiales, productos de una elaborada especulación, alcanzaran una objetividad natural.

Mas info en: http://www.bn.gov.ar/evento/jornadas-sobre-musica-en-la-biblioteca-nacional-br-investigacion-produccion-interpretacion-bibliotecologia-y-politica-cultural

Apertura de convocatoria a dossier de Historia Oral de Revista Historia para Todos

Recuerden que sigue abierta la convocatoria a nuestro primer dossier “Historia Oral” coordinado por Laura Benadiba

Revista Historia para todos

A partir de hoy se abre la convocatoria para la recepción de artículos del primer dossier de Revista Historia para Todos: Historia Oral. El mismo será coordinado por Laura Benadiba [1]

A continuación, la información, ¡esperamos sus artículos!

Convocatoria envío de artículos para el dossier de Historia Oral de la Revista Historia Para todos

La idea es la publicación de un dossier a partir de la recepción de  artículos originales cuyo eje sea la utilización de distintos recursos – según cada disciplina a la que pertenezcan- que utilicen la Memoria como hilo conductor de la investigación. Por ejemplo: Historia Oral, autobiografías, relatos, narración oral, tradición oral, Historias de vida, relato autobiográfico experiencial, etc.

Necesitamos que en los trabajos que se nos envíen se vea claramente cómo se utilizó este recurso para realizar proyectos que tengan como objetivo su utilización en ámbitos educativos – formales y no formales-; en diferentes manifestaciones artísticas…

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Difusión: programación de las II Jornadas de Historia de Salamanca

Esta será la programación de las II Jornadas de Historia de Salamanca, que se celebrarán del 22 al 24 de octubre en la Biblioteca Pública Casa de las Conchas (Salamanca). La asistencia a las Jornadas será libre y gratuita para todos los interesados. Quienes deseen además un certificado de asistencia deberán enviar sus datos (nombre, apellidos y dirección de correo electrónico) a nuestro correo electrónico: jornadashistoriasalamanca@gmail.com. El plazo para esta inscripción finalizará el 18 de octubre.https://www.facebook.com/jornadashistoriasalamanca/posts/1619326561666224

El polémico mapa de Vinlandia

Si bien se reconoce hoy que el pueblo vikingo llegó a América bastantes años antes que Cristóbal Colón, una de las principales pruebas lleva 50 años envuelta en la bruma de la duda. A medio siglo de salir a la luz, y luego de innumerables pruebas, el Mapa de Vinlandia sigue guardando sus secretos.

Es probablemente uno de los mapamundis más célebres y polémicos de la historia. En el pergamino, que se supone previo a la llegada a América de Colón, aparecen Europa, Asia, el norte de Africa y Groenlandia. Pero también una masa de tierra que el manuscrito asegura que fue visitada en el siglo XI, a la que llama Vinlandia por la abundancia de vides y que se corresponde con la isla de Terranova.

Apareció a fines de los 50 adosado a una Historia de los Tártaros y luego de pasar por las manos de varios anticuarios, llegó a la Universidad de Yale. Allí, un grupo de investigadores entendió que podía tratarse del primer mapa de la historia en mostrar América, y se decidió mantenerlo en secreto hasta que se publicara junto a una investigación.

Con sentido de oportunidad, salió a la luz cuando se conmemoraba el aniversario de la llegada de Colón a América en 1965. Y generó revuelo mundial como la prueba que faltaba para documentar el viaje del explorador vikingo Leif Eriksson a América, cinco siglos antes que el genovés. Ya hacía un par de años que se habían descubierto las ruinas del aparente asentamiento vikingo de L’Anse aux Meadows en esos inhóspitos parajes canadienses.

“El mapa de Vinlandia y la relación tártara” fue el libro que mostró al mundo por primera vez el mapamundi, y comenzaron las discusiones.

Con el título ¿Quién fue? Clarín dio cuenta de la noticia. Y reprodujo la explicación de los académicos de Yale y el Museo Británico: El mapa fue trazado alrededor de 1440 -medio siglo antes del viaje de Colón- probablemente por un monje en Basilea, Suiza, utilizando como fuente para su trabajo material que databa por lo menos del siglo trece.

Quienes planteaban que el mapa se trataba de una falsificación aportaron varios argumentos. Uno de los principales fue la forma de Groenlandia, que en el mapa de Vinlandia aparece correctamente como una isla, e incluso con una forma bastante cercana a la real, cuando en muchos mapas antiguos figuraba aún como una península unida al norte de Rusia y no se pudo circunnavegar hasta el siglo pasado.

Los análisis de los materiales a lo largo de los años ofrecieron resultados dispares. Ya en la década del 70 se encontraron en el documento rastros de anatasa, un mineral que comenzó a sintetizarse recién en el siglo XX, pero que puede encontrarse, muy raramente, en estado natural.

Pruebas de laboratorio posteriores establecieron que el pergamino del mapa databa de comienzos del siglo XV, lo que le daba credibilidad, pero estudios sobre la tinta dataron el documento en 1923.

En 2004, una investigadora, Kirsten Seaver, incluso señaló al culpable de la supuesta falsificación. Dijo que el mapa había sido obra de Josef Fischer, un cartógrafo jesuita austríaco que murió en 1944.

En 2009, una última voz se alzó para clamar por la autenticidad del mapa. Rene Larsen, director de la Escuela de Conservación de la Academia Real de Bellas Artes de Dinamarca aseguró tras cinco años de estudio que el mapa era auténtico y que los rastros de anatasa provenían de arena usada para secar la tinta. Difícil que esté dicha la última palabra.

Fuente: http://www.clarin.com/especiales/mapa-Vinlandia-medio-siglo-misterio_0_1447655373.html

Efemerides: 12 de octubre

Un día tan trascendente a la historia, tan lleno de significaciones decidimos rememorarlo con unos versos del Chilam Balam

“Entonces todo era bueno, y ellos (los dioses) fueron abatidos.
Había sabiduría en ellos… no había pecado
Entonces…había una santa devoción en ellos.
Sanos vivían. No había enfermedad entonces;
no había dolores de huesos, no había fiebres,
no había viruela, no había ardor de pecho,
no había dolor de vientre, no había enflaquecimiento.
Sus cuerpos estaban entonces rectamente erguidos.

No es esto lo que han hecho los colonos cuando llegaron aquí.
Han enseñado el miedo y han venido a mancillar las flores.
para que viviese su flor, han hundido y agotado la flor de otros”

Imagen y versos extraidos de HISTORIA GLOBAL ONLINE FACEBOOK

El Trauma de la Conquista / Nathan Wachtel / Fragmento…EXTRAIDO DE http://berrocal21.blogspot.com.ar/2009/08/el-trauma-de-la-conquista-nathan.html
El traumatismo de la conquista * Por Nathan WachtelEn nuestra memoria colectiva, la aventura de los conquistadores evoca imágenes de triunfo, de riqueza y de gloria, y aparece como una epopeya. La historiografía occidental asocia el «descubrimiento de América» a los conceptos de «Renacimiento» y de «tiempos modernos»; la expedición de Colón coincide con la imagen de una nueva era. Pero se trata de una nueva era para Europa. Desde la perspectiva de los indios vencidos, la Conquista significa un final: la ruina de sus civilizaciones. Para «descubrir» realmente América, el historiador nacido en la sociedad de los vencedores debe despojarse de sus hábitos mentales y, en cierto modo, salirse de sí mismo. Preguntemos directamente entonces a las fuentes indígenas. Derrotados, el choque psicológico sufrido por los indios no se reduce a la irrupción de lo desconocido; lo extraño de los españoles se manifiesta de acuerdo con una modalidad particular: la violencia. La derrota significa en todas partes la ruina de las antiguas tradiciones. Incluso los indios que prestaron su ayuda a los españoles con el fin de utilizarlos como instrumento al servicio de sus intereses políticos, vieron cómo en última instancia sus aliados se volvían contra ellos y les imponían la ley cristiana. Por tanto, los dioses mueren en todas partes.
El traumatismo de la Conquista se define por una especie de «desposesión», un hundimiento del universo tradicional. 1. La violencia Saqueos, masacres, incendios, es la experiencia del fin de un mundo. Pero se trata de un fin sangriento, de un mundo asesinado. Ningún comentario sabría expresar mejor el asombro de los indios que los propios textos indígenas. Escuchemos este canto nahuatl que con una asombrosa intensidad dramática evoca la caída de México. En los caminos yacen dardos rotos, los cabellos están esparcidos. Destechadas están las casas, Enrojecidos tienen sus muros. Gusanos pululan por calles y plazas, y en las paredes están salpicados los sesos. Rojas están las aguas, están como teñidas, y cuando las bebimos, es como si bebiéramos agua de salitre. La obsesión de la muerte, presente a lo largo de todo este canto, se profundiza a través del sentimiento de que un hecho irremediable ha herido a los indios en su destino colectivo; es su civilización lo que desaparece entre las lágrimas y la humareda: El llanto se extiende, las lágrimas gotean allí en Tlatelolco … ¿A dónde vamos?, ¡oh amigos! Luego ¿fue verdad? Ya abandonan la ciudad de México: el humo se está levantando; la niebla se está extendiendo… Llorad, amigos míos, tened entendido que con estos hechos hemos perdido la nación mexicana. 2. La muerte de los dioses En efecto, la derrota posee un alcance religioso y cósmico para los vencidos; significa que los dioses antiguos perdieron su potencia sobrenatural. Los aztecas se consideraban como el pueblo elegido de Huizilopochtli, dios solar de la guerra; tenían por destino someter a su ley a todos los pueblos que rodeaban México en las cuatro direcciones.
En consecuencia, la caída de la ciudad implica algo infinitamente más grave que una derrota militar; con ella se cierra el reino del Sol. A partir de entonces la vida terrestre pierde todo sentido, y ya que los dioses están muertos, sólo les resta a los indios morir también: ¡Déjennos pues ya morir, déjennos ya perecer, puesto que ya nuestros dioses han muerto! La evidencia de la muerte de los dioses aparece confirmada, después de la derrota, por la enseñanza que imparten los españoles.
Estos pretenden llevar consigo el conocimiento del verdadero dios, destruyen impunemente templos y estatuas y revelan a los vencidos que hasta entonces se han limitado a adorar falsos ídolos. Toda la cultura azteca se encuentra repentinamente aniquilada. De ahí un sentimiento de confusión y como un grito de incredulidad: Dijisteis que no eran verdaderos nuestros dioses. Nueva palabra es ésta, la que habláis, por ella estamos perturbados, por ella estamos molestos. Porque nuestros progenitores, los que han sido, los que han vivido sobre la tierra, no solían hablar así… Y ahora, nosotros ¿destruiremos la antigua regla de vida?… No podemos estar tranquilos, y ciertamente no creemos aún, no lo tomamos por verdad, (aun cuando) os ofendamos. Los mayas conocen el mismo hundimiento del universo tradicional.
El Chilam Balam, aunque caracterizado por fuertes influencias cristianas, afirma, sin embargo, que los antiguos dioses han existido realmente. Pero añade que eran mortales. Los antepasados los adoraron, pero la revelación de la verdadera fe ha puesto fin a su reino: Aunque los antiguos dioses fuesen perecederos, eran dioses. Ha caducado ya el tiempo de su adoración. Han sido disipados por la bendición del señor del cielo, cuando se cumplió la redención del mundo, cuando resucitó el verdadero Dios, cuando bendijo los cielos y la tierra. ¡Vuestros dioses se han derrumbado, hombres mayas! ¡Los habéis adorado sin esperanza!.
El reino de los dioses se encuentra, por tanto, limitado en la duración. Los mayas elaboran una notable racionalización de la Conquista, fundada sobre la representación cíclica del tiempo. Es bien conocido el grado de exactitud del calendario maya. Las crónicas de la Conquista ejemplifican el mismo cuidado por la precisión temporal y anotan meticulosamente la fecha exacta de los acontecimientos. La llegada de los blancos marca el fin de un ciclo, mientras que por el mismo movimiento se abre un ciclo nuevo: destino ineluctable, inscrito en la sucesión de los Katun. En el mismo instante se confunden la muerte de los dioses antiguos y el nacimiento del Dios cristiano. El Chilam Balam asocia en una misma profecía el tema del comienzo y el del crepúsculo: Onze Abau, primera fundación de la tierra por los blancos. El onze Ahau es el comienzo de la cuenta de los katuns… ¡Será para nosotros el crepúsculo cuando llegue!… Amenazador es el aspecto del rostro de su Dios. Todo cuanto enseña, todo cuanto dice, es: «Vais a morir!». La Conquista, «carga del Katun», aparece así grabada en el tiempo, contenida de alguna manera en el curso de los siglos. Ahora bien, esta interpretación temporal se duplica con imágenes espaciales, cuya figura nuclear resulta encarnada por el sol, divinidad esencial de la religión maya. La teoría de la Conquista se amplifica en una visión dramática que engloba el destino del universo: Este es el rostro del katun, del trece Ahau. La faz del sol se romperá.
Caerá desintegrándose sobre los dioses de ahora. El sol será mordido cinco días y esto será visto. He aquí la representación del trece Ahau. Un signo que da Dios es el de que sucederá que muera el rey de este país. Esto está en el origen de la Silla del segundo tiempo, del reino del segundo tiempo. Y es también la causa de nuestra muerte… …¡Castrar al Sol! Esto es lo que han venido a hacer los extranjeros. Imágenes de la caída y de la rotura del sol, fuente de toda la vida; temas de la agresión y de la castración; pruebas de la muerte, de los dioses y de los indios: la «revolución» del tiempo es vivida como una catástrofe absoluta. En este sentido, podemos decir que la Conquista provoca un verdadero traumatismo colectivo. Sólo sobrevive el recuerdo de la civilización perdida; el traumatismo se prolonga después de la Conquista, en la nostalgia referida a las costumbres abandonadas. Esta nostalgia se experimenta cotidianamente al nivel elemental, tan importante entre los mayas, de la medida del tiempo. Es sorprendente observar cómo el Chilam Balam o el Memorial de Sololá insisten en conservar la antigua cronología de los katun, mientras la crónica de Chak Xulub Chen adopta el calendario cristiano; pero precisamente este último texto evoca con tristeza la tradición ya muerta, aquella que ordenaba erigir una estela cada veinte años para determinar el comienzo de cada katun: Este año se terminó de nevar el katun; a saber, se terminó de poner en Pie la piedra pública que por cada veinte tunes que venían, se ponía en pie la Piedra pública antes de que llegaran los señores extranjeros, los españoles aquí, a la comarca.
Desde que vinieron los españoles fue que no se hizo nunca más. Con los katun desaparecen los puntos de referencia tanto materiales como espirituales, las representaciones espaciales y temporales. Hundimiento de una visión del mundo que llega incluso a sus categorías mentales más íntimas. El Perú ejemplifica hechos análogos: la derrota se experimenta como una catástrofe de amplitud igualmente cósmica, pero con un matiz particular: aquí el choque coincide con la muerte del hijo del Sol, el Inca. Este asegura la mediación entre los dioses y los hombres, y es adorado como un dios: representa de alguna manera el centro carnal del universo, cuya armonía garantiza. Una vez asesinado este centro, desaparece el punto de referencia viviente del mundo, y es ese orden universal lo que resulta brutalmente destruido. He ahí la causa de que la elegía por la muerte de Atahualpa cante la participación de la naturaleza en el drama de la Conquista; la tierra se niega a devorar el cadáver del Inca, los precipicios y las rocas tiemblan y entonan cantos fúnebres; las lágrimas se reúnen en torrentes; el sol se oscurece; la luna, enferma, se encoge, y el tiempo mismo se reduce a un parpadeo. Y todo y todos se esconden, desaparecen padeciendo.
Lo que la elegía describe es, entonces, el nacimiento de una especie de caos. Los elementos se rebelan y lloran; el mundo se retuerce sobre sí mismo; la duración se constriñe en un instante casi nulo; la noche se extiende, y una ausencia infinita envuelve a todas las cosas. Es como un vacío que se hace más profundo cada vez, como una nada que se abre y donde el universo se sume. Sólo resta el dolor. 3. Duelo y locura Después de la muerte de los dioses, los españoles imponen su dominación a los indios. ¿Cómo interpretan éstos la nueva era que así comienza? Los incas viven la dominación española —la ausencia del emperador— a la vez como martirio y como soledad. La elegía a la. muerte de Atahualpa los describe llorando y delirando, sin saber hada qué volverse. Porque la sombra que les protegía ha muerto se ven abrumados por el sentimiento de una falta que ninguna cosa puede colmar. Privados del padre que los guiaba, llevan ahora una :vida errante y dispersa, pisoteados por los extranjeros. Literalmente, ahora son sólo huérfanos oprimidos. De ahí el estado de duelo y frustración: Con el martirio de la separación infinita el corazón se rompe. Los indios suplican al Inca muerto que abra nuevamente sus ojos, que extienda nuevamente hacia ellos sus «manos magnánimas», a fin de restablecer entre ellos y el mundo la armonía perdida.
Entre los mayas, el recuerdo transmuta la época de la antigua civilización en una verdadera Edad de Oro, mientras que la dominación española se concibe como desencadenamiento de todos los males; el tiempo de los blancos es la inversión simétrica del tiempo de los antepasados. Este tiempo representaba el orden y la medida; una vez destruido, el presente sólo puede ser «tiempo loco». Cuando pensamos en el papel fundamental del calendario en la cultura maya, el tema de la locura del tiempo reviste una fuerza asombrosa y no puede designar sino un caos absoluto. Por lo mismo, el Dios cristiano, aunque «verdadero», debe ser negado, pues enseña la mentira y el pecado; los españoles oprimen a los indios bajo el peso del tributo y los reducen a esclavitud; es la era del sufrimiento y la miseria, de la discordia y la guerra, de la enfermedad y de la muerte.
En términos generales, no se trata tanto de una falta o de una ausencia —como entre los incas—, sino de una acumulación de elementos negativos. En la descripción de este mundo absurdo, los conceptos se encadenan con arreglo a parejas antinómicas, de manera que la oposición tiempo de la locura/tiempo de los antepasados recubre fisuras en todos los niveles: intelectuales, morales, sociales y biológicos. Con todo, escapa a este análisis (como sucede con toda abstracción) la cualidad particular e insustituible de la historicidad concreta; hay un estilo original, una singularidad de lo vivido, que ninguna formulación puede explicitar completamente.
Comprender la visión de los vencidos exige que nos impregnemos de toda la poesía y también de toda la violencia de los testimonios indígenas. Dejemos, pues, que los documentos sigan hablando; escuchemos la voz emocionante del Chilam Balam: Entonces todo era bueno, y ellos (los dioses) fueron abatidos. Había sabiduría en ellos… no había pecado entonces… había una santa devoción en ellos. Sanos vivían. No había enfermedad entonces; no había dolores de huesos, no había fiebres, no había viruela, no había ardor de pecho, no había dolor de vientre, no había enflaquecimiento. Sus cuerpos estaban entonces rectamente erguidos. No es esto lo que han hecho los señores blancos cuando llegaron aquí. Han enseñado el miedo y han venido a mancillar las flores. Para que viviese su flor, han hundido y agotado la flor de los otros. …Mancillada está la vida, y muere el corazón de las flores … falsos son Sus reyes, tiranos sobre sus tronos, avaros de sus flores… ¡Asaltantes de los días, ofensores de la noche, verdugos del mundo!… No hay verdad en la palabra de los extranjeros. Es solamente por causa del tiempo loco y por causa de los sacerdotes locos que la tristeza ha entrado en nosotros, que ha entrado en nosotros el cristianismo.
Porque los muy cristianos han venido aquí con el dios verdadero; pero fue el comienzo de nuestra miseria, el comienzo del tributo, el comienzo del ayuno, la causa de la miseria de la cual ha surgido la discordia oculta, el comienzo de la expoliación, el comienzo de la esclavitud por deudas, el comienzo de las deudas colgadas a las espaldas, el comienzo de la disputa continua, el comienzo del sufrimiento. Hemos descrito el traumatismo sufrido por los indios a través de los textos, es decir, de un modo bastante empírico. Sin duda, ese traumatismo podría ser definido en términos más rigurosamente psicoanalíticos. Los temas de la castración del Sol, del abandono por el padre, del duelo y la soledad nos llevan por esa vía. Sin embargo, no podemos aventurarnos a seguirla, al menos en este estadio del trabajo, por dos razones. Por una parte, la aplicación de los métodos psicoanalíticos a la historia, a pesar de las investigaciones actuales, se encuentra en un estadio embrionario, cuyos resultados son poco seguros. Por otra parte, una empresa semejante exigiría un análisis más detallado de las estructuras mentales propias de cada sociedad, cuando nosotros nos hemos limitado a sobrevolar la literatura indígena relativa a la Conquista en áreas culturales muy alejadas, desde México al Perú.
Por tanto, en este capítulo nos proponíamos solamente una especie de toma de contacto con el problema, un descentramiento mental indispensable para comprender la visión de los vencidos. Nos bastará, pues, por el momento, haber evidenciado el hecho mismo del traumatismo, así como sus consecuencias. Los indios tienen la sensación de que su cultura ha muerto y experimentan una frustración particular, que corresponde a una verdadera «desposesión del mundo». Este traumatismo se perpetúa durante el período colonial, y hasta nuestros días, en la medida en que los indios continúan viviendo la dominación española como un estado inferior de sentimiento y humillación. * Los vencidos: los indios del Perú frente a la conquista española, Alianza editorial /* */

La Gran Depresión de 1929 en más de 170 mil imágenes

portada

Te imaginas como era la vida durante el periodo entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, es decir durante la Gran Depresión, que azotó a gran parte del mundo, pero sobre todo al país del norte.

La universidad de Yale, en Estados Unidos, ha puesto a las manos de todos los internautas más de 170 mil fotos de la Gran Depresión de 1929, las cuales abarcan hasta el terminó de la Segunda Guerra Mundial, es decir 1945.

Las imágenes son un acervo histórico, donde se muestra cómo se vivía y la lucha que tenían que hacer los ciudadanos con el día a día.

La página web donde las pueden ver los interesados es en Photogrammar, la cual es una página interactiva, que cuenta con un mapa de los Estados Unidos.

En el sitio, uno debe seleccionar el condado de cada estado para así ver que material pictográfico existe.

Es un espacio muy completo para quienes están interesados en este periodo de la historia.

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Cien años de migración y redes: América Latina y el mundo árabe

Por Lily Balloffet (es Ph.D. en Historia por la Universidad de Davis, California. Ha investigado extensamente sobre la migración árabe a América Latina, especialmente Argentina. En la actualidad es Postdoc en el Moise A. Khayrallah Center for Lebanese Diaspora Studies de la Universidad de North Carolina. Para conocer más sobre sus proyectos y perfil académico, pueden visitar su perfil web o este post del Hoover Institute, donde ella explica su tesis doctoral. Email de contacto: <lgballof@ncsu.edu>)

Quiero agradecer a Lily por permitirnos publicar este artículo que fue publicado en inglés la plataforma web del Moise A. Khayrallah Center for Lebanese Diaspora Studies y que José Ragas realizó la traducción para Historia Global Online del cual tomamos como cita. En “Cien años de migración…” nos muestra un análisis de la significación de la migración de Medio Oriente hacia lationamerica y analiza la situación de la migración actual con escenarios en vista.

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A diario, la prensa internacional nos bombardea con noticias en torno a lo que los medios han venido a llamar la “crisis europea de migrantes”. La Organización Internacional para las Migraciones (IOM, por sus siglas en inglés) ha denominado al Mediterráneo como la región “fronteriza más peligrosa” en el mundo. Docenas de artículos, ensayos fotográficos y programas radiales buscan transmitir el inmenso sufrimiento humano producido por los millones de individuos y familias que se movilizan buscando alivio, seguridad y oportunidades para comenzar una nueva vida. En los últimos meses y semanas, varios países de América Latina han salido al frente a declarar una política de “puertas abiertas” para dichas personas, llegando a proponer incluso la asignación de visas. Desde Brasil, Chile, Venezuela, y otros países, diversas voces insisten en que cualquier solución para esta crisis demandará una respuesta global, y no solo un ajuste temporal de las instituciones y políticas europeas.

Estas voces están probablemente en lo cierto: una rápida revisión de las cifras confirma que estamos enfrentando un problema que requiere soluciones e intervenciones a escala intercontinental. La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha señalado que el “desplazamiento a nivel mundial” ha crecido más en un solo año que en décadas pasadas. Se estima que hay 60 millones de personas en calidad de desplazados –un promedio de una por cada 122 personas se encuentra en la condición de “refugiado, desplazado en su propio territorio o buscando asilo”, según lo señaló la ACNUR en junio pasado. Hacia el final de este año, se estima que 400,000 personas tratarán de cruzar el Mediterráneo en dirección a Europa. Algunas organizaciones sugieren que estos estimados son conservadores, indicando que las proyecciones para el 2015 se aproximan al medio millón de personas. Para el 2016 el estimado debería ser similar, si no mayor.

Las personas desplazadas que conforman estas estadísticas provienen de diferentes países: Afganistán, Irak, Eritrea, Congo, Somalia, Sudán, Albania, Nigeria, Siria y otros más. No obstante, la gran mayoría de los políticos, diarios, televisión y redes sociales latinoamericanos han emitido comunicados solo acerca de los refugiados sirios. Ello se debe, en parte, al hecho de que los sirios constituyen el porcentaje más amplio de migrantes que tratan de llegar a Europa (y otros territorios). Este mes, el Consejo de Asuntos Exteriores ha estimado que el total de ciudadanos sirios que huyen de la guerra civil en su país (iniciada en 2011) representa aproximadamente el 40% de las 400,000 personas que han llegado a Europa a través del Mediterráneo (es decir, 160 mil). Los afganos y eritreos conforman los siguientes grupos con mayor porcentaje (11% y 7%, respectivamente), muy por atrás de los sirios.

Sin embargo, la atención puesta por los medios latinoamericanos en los refugiados sirios no puede ser reducida tan solo a una cuestión estadística. Mientras los sirios representan un alto porcentaje del total de migrantes, la gran mayoría (el 60%) de personas desplazadas y en movimiento en el Mediterráneo vienen de otros lugares. Si este es el caso, debemos preguntarnos: ¿qué otros factores están en juego?

Como investigadora, he dedicado los últimos cinco años a escribir sobre las relaciones históricas entre los países de América Latina y el Medio Oriente durante el siglo XX. Tomando en cuenta esto, considero que nos detengamos un momento para abordar la historia del movimiento humano entre estas dos regiones desde una perspectiva histórica. Aquí en el Khayrallah Center, uno de los principales objetivos de mi estancia de Post-doctorado en Estudios de la Diáspora del Medio Oriente es la de preservar y compartir el conocimiento sobre la inmigración siria y libanesa en América Latina. Para ello, he estudiado el contento histórico en el cual los inmigrantes sirios llegaron a América Latina desde el siglo XIX.

Líderes como Cristina Fernández de Kirchner, Dilma Rousseff y el ex-presidente uruguayo José “Pepe” Mujica han manifestado su intención de jugar un rol activo en la ayuda a los refugiados sirios del siglo XXI. Creo que puede ser muy provechoso observar el contexto histórico de la migración siria a América Latina de manera paralela con estas iniciativas políticas de hoy en día. Este perspectiva permite una narración de dos regiones del mundo que han estado conectadas una con otra por más de un siglo a través de procesos de migración transatlántica.

Mientras que la mayoría de norteamericanos están familiarizados con la idea que Estados Unidos es un “país de inmigrantes”, muchos no se percatan que este término también puede ser utilizado a su vez para describir a gigantes como Brasil y Argentina. En 1914 una de cada tres personas viviendo en Argentina habían nacido en el extranjero. Y si por alguna razón, uno se encontraba en Buenos Aires, la capital argentina, en vísperas de la Primera Guerra Mundial, lo más probable es que más de la mitad de tus conocidos en la ciudad fuesen inmigrantes. Otras ciudades de América del Sur como Sao Paulo y Montevideo compartían tendencias demográficas similares.

Los pensadores del siglo XIX, como el argentino Juan Bautista Alberdi, apostaron por la inmigración masiva de europeos a Argentina como una forma de desarrollar el país. Su famosa frase “Gobernar es poblar” resume esta extendida filosofía que proponía llenar las recientemente independizadas naciones latinoamericanas con legiones de inmigrantes para trabajar en fábricas y arar los campos. Los políticos e intelectuales que compartían esta forma de pensar solían imaginar a una multitud de europeos engrosando la fuerza laboral de sus respectivos países. Y ciertamente millones de europeos llegaron al Nuevo Mundo, principalmente españoles e italianos. Junto a estos contingentes de europeos del sur llegaron también inmigrantes de otras partes: Japón, China, el sudeste asiático, y miles de personas provenientes de la región siria del Imperio Otomano.

Los números exactos son difíciles de establecer, pero se estima que alrededor de 250,000-300,000 personas arribaron a los tres países más grandes de América Latina (Argentina, Brasil y México) desde la región que en la actualidad incluye los territorios de Siria, Líbano, Palestina y Jordania. Otros países latinoamericanos como Chile y Colombia, recibieron grupos más modestos de inmigrantes sirios antes de la Primera Guerra Mundial, con cifras que van de las 5,000 a los 10,000 personas. Países con bajas tases de inmigrantes contaban con mucho menos recién llegados. Bolivia, por ejemplo, contaba con solo 86 inmigrantes de lengua árabe según el Censo nacional de 1900.

A medida que los inmigrantes provenientes de países árabes llegaban a América Latina, estos se percataron rápidamente que no podían confiar en que los gobiernos latinoamericanos les brindasen los recursos que necesitaban para realizar una transición adecuada hacia sus nuevas vidas. De modo que acudieron a sus propias comunidades, su “colectividad” o “coletividade”, respectivamente. En aquellos países donde los sirios y libaneses se establecieron a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX –en las Américas y otros territorios– estos inmigrantes comenzaron a construir estas redes de manera activa y entusiasta. Clubes locales, sociedades de ayuda mutua, círculos artísticos, espacios intelectuales, asociaciones hereditarias, grupos de caridad e instituciones religiosas se convirtieron en los pilares de muchas comunidades árabe-latinoamericanas. Estas organizaciones cumplieron diversos roles en las comunidades a las que sirvieron. Las sociedades de ayuda y asistencia se dedicaron a enseñar español y portugués a los recién llegados. Varias generaciones después, muchas de estas organizaciones se encontraron a sí mismas enseñando árabe a los hijos y nietos de los primeros inmigrantes, como parte de un esfuerzo por preservar la cultura del Medio Oriente en medio de la diáspora.

Estas organizaciones de ayuda y asistencia fueron diseñadas originalmente no solo para ofrecer cursos de idiomas, sino para brindar atención médica, comida, pequeños préstamos y servicios religiosos y espirituales a quienes recién se integraban a la comunidad de inmigrantes árabes en América Latina. En momentos en que los gobiernos latinoamericanos no estaban en capacidad para ofrecer este tipo de servicios, estos grupos de voluntarios llenaron dicho vacío. Durante mi investigación consulté archivos de instituciones similares, entre ellas el Club Sirio Libanés, el Hospital Sirio Libanés de Buenos Aires y el Centro Islámico Árabe de Mendoza, en Argentina.

En el siglo XXI, muchas de estas organizaciones aún existen, administradas por ciudadanos latinoamericanos, pero cuyos orígenes pueden ser rastreados hasta Siria, Líbano o Palestina. Un siglo o más después de haber sido fundados, muchos de estos grupos permanecen fuertemente conectados a acontecimientos que ocurren a miles de kilométros de donde se encuentran. Cuando comencé mi investigación para la tesis del doctorado en 2011, pude hacer muchos de mis contactos iniciales y más importantes durante una cena de caridad que tuvo lugar en Buenos Aires y donde se buscaba reunir dinero para las víctimas de la guerra civil en Siria que había comenzado por ese entonces.

Si observamos con cuidado la cobertura dada por los medios latinoamericanos a la situación de los refugiados sirios, podremos encontrar que algunas de estas asociaciones de inmigrantes se encuentran operando hoy en día. Por ejemplo, en la pequeña ciudad de Gualeguaychú, ubicada al noreste de Argentina, el Centro Sirio Libanés ha anunciado recientemente a los medios nacionales que sus miembros han logrado reunir los recursos necesarios para albergar de 8 a 10 familias sirias en su comunidad. Algunos miembros del Centro hablan árabe, y están dispuestos a actuar como intérpretes, mientras que los empresarios de origen árabe-argentino han manifestado que ayudarán a los recién llegados a insertarse en el mercado laboral. De esta forma, organizaciones como la descrita anteriormente continúan con el trabajo que comenzaron décadas atrás mientras veían cómo una serie de violentos episodios en Medio Oriente empujaban a miles de personas al exilio.

Hay todavía un largo camino por recorrer antes que cualquier país latinoamericano adopte las medidas legislativas necesarias para admitir y brindar apoyo a un número importante de refugiados, sean estos sirios o de cualquier otro origen. No obstante, será interesante observar en las semanas y meses que vienen, qué tipos de redes de solidaridad extra-gubernamental, nuevos o ya existentes, aparecen para ayudar a los sirios en los países latinoamericanos. Tal como lo han dado a entender los miembros de estas organizaciones, los esfuerzos por ayudar durante esta crisis migratoria dependen de las iniciativas que tomen los gobiernos nacionales. Creo que a medida que la situación avance, veremos cómo estas organizaciones y redes encuentran formas creativas para influir en la experiencia de los nuevos migrantes que llegan a América Latina en los próximos meses (y posiblemente años).

En este momento crítico, en el cual las personas alrededor del mundo se conectan para obtener información sobre cómo los inmigrantes atraviesan los océanos, las fronteras y otros terrenos no menos hostiles, debemos mirar hacia posibles soluciones globales para ayudar a reducir el sufrimiento humano que caracteriza este tipo de desplazamiento. Pero este es un momento que también nos recuerda que hay que mirar hacia atrás, a una larga historia de personas, recursos e ideas que circularon a medida que un imperio se desmoronaba. Al observar las redes creadas por los cientos de miles de sirios, libaneses y palestinos cuyos viajes terminaron en suelo latinoamericano, podemos especular de manera más informada sobre las futuras redes y comunidades que millones de desplazados sirios crearán para ellos en los próximos días y años.

Fuentes y referencias

UNHCR Global Trends Report: World at War, June 2015: http://www.unhcr.org

Council on Foreign Relations, CFR Backgrounders: Europe’s Migration Crisis: http://www.cfr.org

NPR, The Migrant Crisis, By The Numbers, September 2015: http://www.npr.org

Baily, Samuel & Eduardo Jose Miguez. Mass Migration to Modern Latin America (Wilmington, DE: Jaguar Books on Latin America, 2003).

Balloffet, Lily. 2015. Mahjar Maps: Argentina in the Global Arab Diaspora(Unpublished Doctoral Dissertation). University of California Davis, Davis, CA.

Las bombas de los nazis todavía amenazan a Londres

En 2015 se hallaron tres bombas en la capital inglesa, algunas de alto poder destructivo; entre septiembre de 1940 y 1941, hubo unas 85 incursiones alemanas que dejaron caer 24.000 toneladas de explosivos

Un escalofriante número de bombas fue lanzado sobre Reino Unido durante la guerra. En la foto, un equipo militar recoge una bomba de unos 500 kilos en la capital británica en 1940

Un escalofriante número de bombas fue lanzado sobre Reino Unido durante la guerra. En la foto, un equipo militar recoge una bomba de unos 500 kilos en la capital británica en 1940.Foto:Archivo/BBC

En Agosto pasado, trabajadores de la construcción del este de Londres desenterraron una terrorífica reliquia de la Segunda Guerra Mundial: una bomba alemana de 227kg de peso, con el potencial de arrasar con las casas y edificios de los alrededores.

El lugar fue inmediatamente acordonado, 700 personas fueron evacuadas y expertos de la unidad de Disposición de Artillería Explosiva (EOD, por sus siglas en inglés) del Real Cuerpo Logístico del Ejército británico pasó unas tensas 24 horas asegurando el lugar.

Era el tercer incidente de este tipo en Londres en el mismo número de meses. Una bomba más pequeña fue hallada por trabajadores en el norte de la ciudad, mientras que una bomba gigante de 250kg de peso fue hallada en el sur en marzo, lo que llevó a la evacuación de más de 1000 personas.

Cientos de personas fueron evacuadas de los alrededores del estadio de Wembley, en el norte de Londres, cuando una bomba de 227 kilos se halló en la zona
Cientos de personas fueron evacuadas de los alrededores del estadio de Wembley, en el norte de Londres, cuando una bomba de 227 kilos se halló en la zona.Foto:Archivo/BBC

Según los bomberos de Londres, el aparato encontrado en agosto en el sector conocido como Bethnal Green fue la novena bomba de la Segunda Guerra Mundial sin explotar que se halló este año en la capital. Y no será la última

Todavía hoy, 70 años después de terminar la guerra, decenas de miles de objetos similares de artillería sin explotar (UXO son las siglas en este caso) podrían estar ocultas en los jardines, calles y edificios de Reino Unido, piensan expertos.

Y en muchos casos son más peligrosos ahora que durante la guerra, lo que hace que su desactivación sea un proceso arriesgado y difícil. La razón por la que siguen ahí es porque una proporción escalofriante de bombas que cayeron sobre Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial simplemente no se activaron.

El bombardeo Blitz

“Durante el bombardeo alemán (que se conoce como el Blitz) entre septiembre de 1940 y 1941, hubo unas 85 incursiones a gran escala en Londres, durante las cuales los alemanes dejaron caer cerca de 24.000 toneladas de explosivos”, dice Matt Brosnan, historiador del Museo Imperial de la guerra. “Pero el 10% de estas bombas no detonaron”.

Un soldado examina la bomba hallada en los alrededores de Wembley, una de tantas piezas de artillería de la Segunda Guerra Mundial que, si no se las maneja adecuadamente, pueden resultar muy peligrosas
Un soldado examina la bomba hallada en los alrededores de Wembley, una de tantas piezas de artillería de la Segunda Guerra Mundial que, si no se las maneja adecuadamente, pueden resultar muy peligrosas.Foto:Archivo/BBC

Algunas de las bombas, dice Brosnan, simplemente estaban defectuosas. Es posible que otras hayan sufrido daños en el fusible que se usaba típicamente para detonarla o en los temporizadores que algunas veces se empleaban para retrasar la explosión. Si no se manejan adecuadamente, todas ellas representan un peligro de consideración.

Que caigan las bombas

Los alemanes produjeron una variedad de bombas durante la guerra, desde los artefactos simples de 50kg hasta los explosivos gigantes de 1800kg apodados “satán”.

Pero la mayoría de las que fueron lanzadas sobre Reino Unido -y, por ende, la mayoría de las que se encuentran todavía por ahí hoy en día- eran las llamadas “bombas de hierro” o explosivos no guiados transportados por una aeronave, que van de los 50kg a los 250kg.

Bombas sin explotar han causado numerosas víctimas después de la guerra. En la foto, un ejemplar de 900 kilos encontrado a orillas del Támesis, en Londres, en 1959
Bombas sin explotar han causado numerosas víctimas después de la guerra. En la foto, un ejemplar de 900 kilos encontrado a orillas del Támesis, en Londres, en 1959.Foto:Archivo/BBC

La mitad del peso de la bomba está representado por una carga explosiva; la otra mitad es su cuerpo de metal, que se fragmenta con la explosión.

El ejército británico recibe llamadas casi diariamente para atender casos de diferentes tipos de artillería de la Segunda Guerra Mundial, incluidas granadas de mano traídas como souvenir por las tropas que llegaban de Alemania, munición de armas pequeñas y artillería británica y estadounidense sin usar.

Pero según un portavoz de la división EOD, las bombas alemanas altamente explosivas transportadas por vía aérea son los objetos de la Segunda Guerra Mundial más poderosos con los que tienen que lidiar.

No sólo se encuentran en un estado delicado -habiendo sido desplegadas, armadas y dañadas por el impacto contra el suelo- sino que están equipadas con una variedad de fusibles, algunos diseñados para detonar inmediatamente, otros con algún mecanismo de retraso y otros con alguna forma de trampa caza bobos, especialmente diseñadas para matar a integrantes del EOD.

También son más inestables -y potencialmente letales- hoy de que lo que eran hace 70 años, gracias a la degradación química del fusible.

Peligro al roce

“Apenas un roce de la pala de un trabajador en el cuerpo de la bomba o el fusible puede causar una reacción en cadena”, dice Simon Cooke, un ex mayor del ejército británico y especialista de EOD, jefe de 6 Alpha Associates, una consultoría de manejo de riesgo que se especializa en explosivos.

Expertos de EOD examinan una bomba en el este de Londres. La bomba fue desechada exitosamente
Expertos de EOD examinan una bomba en el este de Londres. La bomba fue desechada exitosamente.Foto:Archivo/BBC

“Sucedería en forma instantánea. Se acabaría en centésimas de segundos y estarías muerto”, afirma. Reino Unido ha sido afortunado en sus encuentros con tan peligroso legado.

Aunque muchos integrantes de EOD murieron durante la guerra e inmediatamente después -cuando las unidades del ejército tuvieron que lidiar con unos 45.000 artefactos sin explotar-, no ha habido víctimas en años recientes.

Pero este no es el caso en el resto de Europa. En 2014 un trabajador de la construcción murió y varios resultaron heridos cuando una pala mecánica descubrió una bomba británica en Euskirchen, en el noroeste de Alemania.

Desarmando el peligro

Algunos aparatos pueden ser simplemente recogidos, transportados y desechados. La mayoría, sin embargo, están en un estado tan delicado que moverlos es demasiado peligroso, así que hay que manejarlos in situ. “Se trata de un arma de más de 70 años”, dice Cooke.

“No ha explotado y no se puede estar seguro de por qué. Un movimiento brusco, un golpe, una caída, un impacto sufrido cuando se lo transporta en la parte trasera de un camión, el temblor de la suspensión cuando éste pasa por encima de un hueco en la vía…Cualquiera de estas cosas puede activar el mecanismo”.

Lo que sucede después depende en gran medida del tamaño de la bomba. Para artefactos más pequeños, es generalmente posible construir una estructura protectora y detonarla dentro. Para los más grandes, se requeriría de una estructura tan grande que no es posible aplicar esta estrategia.

Cooke compara el diseño de una bomba al proceso de encender un fuego: prendes un fósforo, enciendes un papel, le echas fuego a la yesca y finalmente prendes el carbón.

En esta analogía, el fósforo -el componente más delicado de la cadena- es el fusible, y el carbón es el explosivo. El primer y más crítico paso del proceso es, en consecuencia, desactivar el fusible.

La “inmunización del fusible”, como se le conoce, típicamente implica taladrarlo e introducir una solución que neutraliza los químicos. Como explica Dave Welch, otro ex oficial de desecho de bombas del ejército, este proceso varía dependiendo del tipo de fusible.

Desactivación a la antigua

Afortunadamente, dice Welch -quien ahora maneja una de las compañías más grandes de eliminación de bombas, Ramora UK- es relativamente fácil identificar los fusibles de la Segunda Guerra Mundial por los códigos que fueron grabados en el cuerpo durante la fabricación. Una vez que se ha identificado, el oficial de EOD puede decidir el procedimiento indicado.

Por ejemplo, si es un “número 17” (un fusible con retardo que podía ser programado para detonar entre dos y 80 horas después de tocar suelo), el procedimiento es taladrar el fusible y bombear una solución salina a través del mismo fusible.

Esta solución se deja dentro por un tiempo determinado y luego se expele, dejando dentro cristales de sal que trancan los dientes del mecanismo y aseguran que el reloj deje de funcionar.

Mientras que algunos desarrollos tecnológicos -como el “estetoscopio remoto” que se utiliza para rastrear el tictac de un reloj reactivado- los métodos que se usan para manejar artillería de la Segunda Guerra Mundial no han cambiado mucho desde la guerra.

“Los hombres de aquella guerra fueron verdaderos pioneros. Muchos murieron tratando de averiguar cómo funcionaban estas cosas. Y como las bombas modernas son diferentes, los principios de la Segunda Guerra todavía aplican a bombas de la Segunda Guerra, no hay otra manera de manejarlas”, dice Welch.

Una vez que el fusible ha sido neutralizado, la bomba todavía tiene que ser desechada. A veces es reubicada en un sitio remoto y detonada con explosivos modernos.

Alternativamente, los operarios pueden abrir un agujero en la cubierta de la bomba y, cuidadosamente, introducir vapor a temperatura controlada para hacer que se “derrita” sin explotar, explica Cooke.

Mares peligrosos

Pero incluso estos problemas no son nada frente al vasto legado de artillería sin explotar que ensucia el lecho marino de Reino Unido, dice Cooke. Durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial, millones de minas marinas fueron colocadas como barrera defensiva. Se estima que entre el 30 y el 70% nunca fueron recuperadas.

Añádase a esto los torpedos sin explotar que lanzaron los submarinos, las bombas sobrantes arrojadas por los aviones británicos y alemanes y las prácticas poco reguladas de disposición de municiones que comenzaron con la Primera Guerra -y que apenas terminaron hace unos años- y tendrás que las aguas que rodean Reino Unido parecen una sopa explosiva.

El buque estadounidense SS Richard Montgomery, que naufragó durante una tormenta en un banco de arena en Kent, en el sur de Inglaterra, en 1944, era un así llamado barco de “Libertad” de Estados Unidos que entregaba municiones grandemente necesitadas.

Pero nunca llegó a su destino. Años después, languidece con su carga mortal de 14.000 toneladas de explosivos de alta potencia, que cada día se vuelven más inestables. “Está lleno de artillería pesada y se está deteriorando y volviéndose más delicado con el tiempo”, dice Cooke.

“Hasta ahora habían estado contenidos dentro del cuerpo de la nave, pero eventualmente se va a romper y la artillería podría salirse del barco. Si lo hace, y si una se activa, las otras podrían detonar. Si eso ocurre, podría ser una catástrofe”.

“Fabricante de pianistas”

Secreta Buenos Aires.Así le decían a Vicente Scaramuzza algunos de sus alumnos. Con su método formó a Bruno Gelber y Marta Argerich, y a los tangueros Horacio Salgán y Osvaldo Publiese, entre otros.

Porteño por adopción. Se formó en un prestigioso conservatorio napolitano y aquí desarrolló su propio método.

Porteño por adopción. Se formó en un prestigioso conservatorio napolitano y aquí desarrolló su propio método.

Alguna vez le preguntaron por qué vino a la Argentina. Dijo: “Vine a hacerme la América”. Tenía un contrato por cinco años, pero Buenos Aires lo atrapó para siempre. Entonces, aunque había nacido en Crotone, una costera ciudad calabresa junto al Mar Jónico, se convirtió en un porteño importante, tanto que se lo reconoce como uno de los fundadores de la mayor tradición pianística de la Argentina. Bruno Gelber, uno de sus célebres alumnos, lo definió como “un apóstol de la enseñanza”. Otros, en cambio, eligieron un concepto más prosaico pero mucho más gráfico: dijeron que Vicente Scaramuzza era “un fabricante de pianistas”.

Su ficha dice que nació el 19 de junio de 1885 y que, a instancias de su padre, fue a estudiar al Regio Conservatorio di San Pietro a Maiella, una famosa institución en Nápoles que hasta tuvo como director a Gaetano Donizetti. Aquello era un verdadero esfuerzo para su familia porque sólo había conseguido media beca. Pero al año, cuentan que por su talento recibió la parte restante para ser beca completa. Se diplomó en 1906 y al año siguiente, con 22 años, vino a estas tierras. Y aunque viajó varias veces hacia Italia, aquí encontró su lugar en el mundo, donde dirigió el Conservatorio Santa Cecilia.

Los que saben su historia afirman que dio conciertos hasta 1919, aunque hay registros de otras actuaciones esporádicas hasta casi los años 50. De todas maneras, su mayor trabajo se concentró en la enseñanza de todo aquello que había aprendido en ese conservatorio italiano que se había creado en 1808 y que desde 1826, por orden del rey Francisco I, funcionaba en el ex convento de los Celestinos, junto a la iglesia de San Pedro, en Nápoles. En Buenos Aires, en 1912, Scaramuzza creó su propio conservatorio, donde también trabajó su hermana Antonietta. Recuerdan que funcionó muchos años en una vieja casona en Lavalle 1982, a metros de la avenida Callao. En la planta baja había siete habitaciones y en el primer piso estaba el conservatorio. Los alumnos, en grupo o en forma individual, lo esperaban respetuosamente de pie, como se recibe a los directores antes de un concierto.

La lista de los alumnos que tuvo Vicente Scaramuzza resulta extensa. Pero para apreciar la verdadera dimensión de lo que significó en la Ciudad la aplicación de esa “escuela napolitana”, hay que nombrar algunos para entender eso del “fabricante de pianistas”. Con Scaramuzza estudiaron el mencionado Bruno Gelber (lo hizo desde los 6 hasta los 19 años), pero también Martha Argerich, Enrique Baremboin (padre de Daniel), Silvia Kersembaun, Raúl Spivak, Virtú Maragno, María Rosa Oubiña, Roberto Castro y Francisco Amicarelli (tío de Dante Amicarelli). La lista de estos pianistas de la música clásica es impactante. Pero, como si eso no fuera suficiente, también se agregan otros grandes pianistas que hicieron historia en el tango, nuestra excelente y universal música popular. Allí, en la lista de sus discípulos, aparecen Osvaldo Pugliese, Orlando Goñi, Horacio Salgán, Atilio Stampone, Lucio Demare y hasta Beba Pugliese, entre otros.

Quienes lo frecuentaron afirman que, como buen latino, era un hombre de mucho temperamento. Y que era implacable. Pero si notaba que en sus alumnos había entrega, se volvía tolerante y hasta elástico. De todas maneras, la creación de ese “sonido Scaramuzza” implicaba tener un dominio total de la muñeca para que los dedos no empujaran la tecla sino que la tomaran con suavidad. Admirador de su contemporáneo Serguei Prokófiev, también tenía otras pasiones lejanas a la música. Una era el ajedrez; la otra, el juego del billar. Esto tenía que ver con la cercanía del viejo bar La Academia, en la avenida Callao, a metros de Corrientes. Tanto era su gusto por ese juego que en su casa de Lavalle hizo instalar una clásica mesa con el tradicional paño verde. Vicente Scaramuzza murió en Buenos Aires el 24 de marzo de 1968, afectado por una enfermedad respiratoria que desde algunos años antes lo obligaba a tener que dormir sentado. Lo curioso es que no dejó ningún escrito sobre su sistema de enseñanza. Esa tarea la realizó María Rosa Oubiña, una de sus distinguidas discípulas, quien en 1973 publicó “Enseñanzas de un gran maestro”. Pero esa es otra historia.

CLAVES PARA ENTENDER NUESTRO TIEMPO