Recordamos que sigue abierta la convocatoria Nº4

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James Charles – El afilador (1887)

No queremos dejar de recordarles que sigue abierta la cuarta convocatoria de Revista Historia para Todos, hasta el 31 de Octubre. Estamos recibiendo artículos (Historia General y Historia de Tucumán) y transcripciones de documentos. Aquellos que envíen reseñas pueden ser evaluadas recién para el nº5.

MAS INFO

Programa IV Jornadas Política de masas y cultura de masas (6 – 8/9, Buenos Aires)

Imágenes integradas 1

PROGRAMA

Martes 6 de septiembre

09.45 hs. Apertura

10.00-11.00 hs. Conferencia

Coordina: Silvana Palermo

Joel Horowitz (St. Bonaventure University): “La política y la cultura popular: las asociaciones cívicas y la política en entreguerras”

11.00-13.00 hs.

 

Mesa 1: Asociacionismo y sociabilidad en entreguerras

Coordinadores: Carolina González Velasco y Maximiliano Fiquepron

Matías Casas (UNTREF-CONICET): “La institucionalización de la charrería en México y la emergencia de los centros tradicionalistas en Argentina: una modalidad particular de asociacionismo en el período entreguerras”

Erica Cubilla (ICI-UNGS): “Fiestas y sociabilidad barrial: actores, prácticas y jerarquías en Villa Devoto de los años ´30”

Aurelio Arnoux Narvaja (IDAES-UNSAM/UBA): “La utilización del espacio libre en la ciudad de Buenos Aires para prácticas deportivas y de educación física durante la década de 1920. El fenómeno deportivo como ámbito de sociabilidad”

Franco Reyna (CONICET-CEH/ UNC): “La emergencia del fútbol cordobés como espectáculo de masas en los años veinte: el crecimiento de las estructuras asociativas y competitivas y la formación de un mercado cultural deportivo”

13.00-14.00 hs.

Almuerzo

 

14.00-16.00 hs.

Mesa 2: Actores, prácticas y espacios de la política electoral

Coordinadores: Joel Horowitz y Sandra Gayol

Loreta Giannone (CEH “Prof. Carlos S.A Segreti”-CONICET): “La apropiación y utilización del espacio público como ámbito de movilización de masas en los primeros años de la aplicación provincial de la ley Sáenz Peña. Córdoba, 1912-1916” 

Marianne González Alemán (UBA-CONICET/UNTREF): “El orden o la libertad. La redefinición del espacio público porteño bajo Agustín P. Justo (1932-1936)”

Silvana Palermo (UNGS-CONICET): “¡Trabajadores a las urnas!: los sindicatos y la política electoral en los inicios de la República Democrática”

María Ullivarri (CEIL-CONICET): “Política y trabajadores en una provincia argentina: Tucumán en la entreguerras”

 

16.00-16.15 hs.

Pausa – Café

 

16.15-18.00 hs.

Mesa 3: Prensa, revistas y representaciones

Coordinadores: Gabriela Pulido Llano y Jeremías Silva

Agustín Haro (IHPA-FFyL-UNT): “El diario El Orden frente a la criminalidad: la construcción de representaciones para la opinión pública. El caso de Andrés Bazan Frías (1917 – 1923)”

Diego Mauro (CONICET/UNR): “Prensa católica y sociedad de masas en Santa Fe y Rosario: 1900-1960”

Luciana Anapios (CONICET-IDAES/UNSAM): “El anarquismo frente a la cultura de masas. La experiencia de la revista Nervio. Crítica-Artes-Letras durante la década del treinta”

Maximiliano Ricardo Fiquepron (CONICET-UNGS): “Historia de los héroes civiles: representaciones sobre la epidemia de fiebre amarilla de 1871 durante la década del ’30 en Buenos Aires”

 

Miércoles 7 de septiembre

 

10.00-11.00 hs.

 

Conferencia

Coordina: Mercedes García Ferrari

Anahí Ballent (UNQ-CONICET): “La construcción política de derechos sociales: políticas urbanas y habitacionales, 1930-1955”

 

11.00-13.00 hs.

 

Mesa 4: Estado, modernización política y cultural

Coordinadoras: Donna Guy y Mercedes García Ferrari

Florencia Gutiérrez (ISES-UNT-CONICET): “Demandas obreras, resistencias empresariales y posicionamiento estatal en la construcción de derechos. Tucumán, 1943-1955”

Jeremías Silva (UNGS/CONICET): La magna obra de encarar la reforma penitenciaria: las direcciones de prisiones en Argentina y Chile de los años 30”

Leandro Lacquaniti (UBA/Di Tella/CONICET): “La Comisión Nacional de Cultura. Estado y política cultural en la Argentina (1933/1943)”

Ana Cecchi (UBA/CONICET): “Apuestas puertas adentro: allanamientos policiales en clubes, asociaciones con personería jurídica y garitos. Buenos Aires, 1902-1932”

 

13.00-14.00 hs.

 

Almuerzo

14.00-16.00 hs.

 

Mesa 5: Museos, bibliotecas y politización

Coordinadoras: Juliana Cedro y Mariela Rubinzal

Aula 2008

María Elida Blasco (CONICET/ Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Emilio Ravignani”): “Cultura y política de masas. El Museo Histórico y Colonial de Luján durante la década de 1930”

Ayelén Fiebelkorn (CISH-FAHCE-UNLP): “Faros en la ruta de la cultura: bibliotecas populares platenses, sus prácticas y sus encrucijadas (1936-1942)”

Mariela Rubinzal (UNL-CONICET): “La industria editorial en las calles: la primera Feria del Libro en Argentina”

 

16.00-18.00 hs.

 

Mesa 5: Museos, bibliotecas y politización

Coordinadoras: Juliana Cedro y Mariela Rubinzal

Aula 2008

Carolina Carman (FFyL-UBA/Biblioteca Nacional): “Los vínculos entre el Museo Histórico Nacional y las fuerzas armadas. Política y usos del pasado entre la república democrática y la dictadura de Uriburu (1916-1932)”

Paula Bontempo (UNAJ/IIEGE-FFyL-UBA): “Cuando los niños y las niñas fundaban sus propias asociaciones: el funcionamiento del Comité Billiken “La Niñez” de Caseros (1920-1925)” 

Andrea Pasquaré (UNS): “Las encuestas y números homenaje de la revista Nosotros.  Intervenciones y corpus literarios en la vida cultural argentina (1912-1930) dentro y fuera del continente”

 

14.00-16.00 hs.

 

Mesa 6: Cultura de masas: radio, cine y teatro

Coordinadoras: Mónica Maronna y Laura Prado Acosta

Microcine

Florencia Calzón (UBA/UNAJ): “Humor, política y cultura de masas. La creación radiofónica de Cándida y Catita y su relación con las políticas de Estado, 1935-1943”

Carolina González Velasco (UNAJ-CONICET): “Otros escenarios para la política porteña en los años ’20: el teatro de género chico

Ignacio López (Instituto de Investigaciones, UCA-CONICET): “Presidentes, sí; dictadores, no. Reflexiones sobre algunas movilizaciones populares en apoyo al presidente Roberto M. Ortiz y la política de masas a inicios de los años cuarenta (1940-1942)”

 

16.00-18.00 hs.

 

Mesa 6: Cultura de masas: radio, cine y teatro

Coordinadoras: Mónica Maronna y Laura Prado Acosta

Microcine

Javier Guiamet (IDIHCS/UNLP): “Los socialistas argentinos frente a la radio. Tentación y prevenciones en torno a su uso dentro de los proyectos culturales del PS en los años de entreguerras”

Cecilia Nuria Gil Mariño (Instituto de Artes del Espectáculo/UBA): “Rio de Janeiro cartão postal y la circulación regional de imágenes de lo brasileño en el cine de los treinta”

Alejandro Kelly Hopfenblatt (UBA/CONICET): “Más allá de los muros del hogar: el mundo popular en la comedia burguesa argentina de la década de 1940”

Jueves 8 de septiembre

 

10.00-11.00 hs.

 

Conferencia

Coordina: Sandra Gayol

Donna Guy (The Ohio State University): “El Peronismo carismático: el papel del género, la economía y la demografía durante el Primer Peronismo”

 

11.00-13.00 hs.

 

Mesa 7: Nacionalismo y cultura de masas

Coordinadoras: Silvana Palermo y Florencia Gutiérrez

Cecilia Wahren (CONICET/UBA/UdeSA): “La fiesta en la conformación de las nociones de indianidad y nación en Cusco y La Paz a comienzos del siglo XX”

Alejandra Ferreyra (CONICET-Centro de Estudios Sociales de América Latina-UNICEN/UBA): “La oferta cultural de los nacionalistas españoles: espectáculos teatrales y proyecciones cinematográficas a favor del franquismo en el contexto de la Guerra Civil española (1936-1939)”

Miranda Lida (UCA-UTDT/ CONICET): “La sociedad de masas y la cuestión de los “barbarismos” idiomáticos en el período de entreguerras, a través de la columna de Ortiga Anckermann”

Marina Cañardo (UBA-EHESS): “Discos para honrar la Patria: industria discográfica y nacionalismo en la Argentina de entreguerras”

 

13.00-14.00 hs.

 

Almuerzo

 

14.00-16.30 hs.

 

Panel: “Política y cultura de masas en perspectiva latinoamericana”

Coordina: Silvana Palermo

Ezequiel Adamovsky (UBA-CONICET): “Propaganda gráfica, peronismo, melodrama: el escudo peronista y su inestabilidad semántica”

Mónica Maronna (SIN/FIC-Udelar): “La radiotelefonía uruguaya en la «república de ciudadanos»”

Gabriela Pulido Llano (Dirección de Estudios Históricos INAH): “Medios, moral y miedo en la ciudad de México, 1920-1950”

Olga Paterlini de Koch: “no debimos haber destruido la ciudad”

La decana de la Facultad de Arquitectura de la UNT fue entrevistada en el Salón de la Jura de la Casa Histórica.

La decana de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Tucumán, Olga Paterlini de Koch, fue contundente: “no debimos haber destruido la ciudad”.

La arquitecta, espcialista en Patrimonio, participó del ciclo “Charlas del Bicentenario” y fue entrevistada por el periodista Roberto Delgado en el Salón de la Jura de la Casa Histórica.

“El desarrollo no se sustenta en demoler y en levantar edificios de 25 pisos de altura. No debimos haber destruido la ciudad. El desarrollo tiene diferentes facetas que van vinculadas a la economía y a la identidad. Podríamos tener una magnífico centro histórico, pero hemos demolido joyas arquitectónicas. También podríamos tener un ambiente suburbano para agregarle a esta ciudad un valor histórico. Pero no lo tenemos”, manifestó.

http://www.lagaceta.com.ar/nota/696110/charlas-bicentenario/olga-paterlini-koch-no-debimos-haber-destruido-ciudad.html

A 50 años del cierre de los ingenios: producción especial de LA GACETA

El diario publicará el domingo un informe con las crónicas del ayer y del hoy de lo ocurrido en 1966; sus protagonistas y el análisis de los expertos sobre las causas y los efectos de un episodio clave de la historia de Tucumán.

ENTRE CADENAS. Ex ingenio Mercedes, a 50 años de su cierre / LA GACETA – FOTO DE FRANCO VERA  |
Hay un antes y un después en la historia de Tucumán y está marcado por lo ocurrido en agosto de 1966. Por decreto del Gobierno nacional se dispuso la intervención de siete ingenios y ese fue el detonante de una crisis que, al cabo de dos años, derivó en el cierre definitivo de 11 fábricas. El resultado fue dramático: la economía provincial quedó tambaleante, se perdieron 50.000 puestos de trabajo y alrededor de 200.000 tucumanos se desarraigaron, la mayoría para siempre.
Pasó medio siglo y las heridas no han cicatrizado, sobre todo en los pueblos que sufrieron lo peor de la crisis. LA GACETA ofrecerá mañana un informe especial, que incluirá la visita a los 11 ingenios cerrados: Amalia, Lastenia, San José, Esperanza, Los Ralos, San Antonio, Mercedes, Nueva Baviera, Santa Lucía, Santa Ana y San Ramón; una captura de los memoria de esos pueblos por medio de la palabra de los protagonistas; las crónicas del ayer y del hoy; y el análisis de los expertos sobre las causas y los efectos de lo ocurrido. Textos, fotos y videos documentan este abordaje a un espisodio clave de la historia de Tucumán.

Hay un antes y un después en la historia de Tucumán y está marcado por lo ocurrido en agosto de 1966. Por decreto del Gobierno nacional se dispuso la intervención de siete ingenios y ese fue el detonante de una crisis que, al cabo de dos años, derivó en el cierre definitivo de 11 fábricas. El resultado fue dramático: la economía provincial quedó tambaleante, se perdieron 50.000 puestos de trabajo y alrededor de 200.000 tucumanos se desarraigaron, la mayoría para siempre.

Pasó medio siglo y las heridas no han cicatrizado, sobre todo en los pueblos que sufrieron lo peor de la crisis. LA GACETA ofrecerá el domingo un informe especial, que incluirá la visita a los 11 ingenios cerrados: Amalia, Lastenia, San José, Esperanza, Los Ralos, San Antonio, Mercedes, Nueva Baviera, Santa Lucía, Santa Ana y San Ramón; una captura de los memoria de esos pueblos por medio de la palabra de los protagonistas; las crónicas del ayer y del hoy; y el análisis de los expertos sobre las causas y los efectos de lo ocurrido. Textos, fotos y videos documentan este abordaje a un episodio clave de la historia de Tucumán.

http://www.lagaceta.com.ar/nota/696247/politica/a-50-anos-cierre-ingenios-produccion-especial-la-gaceta.html

El relativismo, discusión práctica (I)

De Diana S. Díaz Valdés para Antropohistoria

Los teóricos describen tres formas de relativismo: el relativismo descriptivo, el relativismo normativo y el relativismo epistemológico
Margaret Mead en Samoa
Si hay una postura teórica bien conocida (incluso fuera de los ámbitos específicos de estudio) y debatida es el relativismo. La Antropología  y la Filosofía Moral son, probablemente, las disciplinas  que más han escrito sobre esta postura. Sin embargo, la discusión en torno a la pertinencia del relativismo encuentra su lugar en espacios y públicos muy diversos, probablemente por las reacciones viscerales que la discusión suscita por ejemplo, en los debates sobre las llamadas “prácticas cruentas”.

Los teóricos describen tres formas de relativismo que van, progresivamente, desde el relativismo descriptivo (descriptive relativism), que consistiría en laobservación y afirmación del hecho de que las culturas varían, hacia elrelativismo normativo (normative relativism), que consistiría en la aceptación de que, dado que todas las normas están condicionadas culturalmente, no puede haber normas éticas transculturales, hasta llegar a la forma más extrema de relativismo: el relativismo epistemológico (epistemological relativism). Esta forma de relativismo abanderada por Geertz y sus seguidores (Zechenter, 1997), sentenciaba que los humanos se desarrollan exclusivamente condicionados por su cultura y que, por ello, no podían existir características humanas interculturales unificadoras.
Centrándonos en el campo de la Antropología habría que mencionar a Franz Boas. En el momento en el que Boas entra en escena, la Antropología estaba dominada por el evolucionismo, heredero de Morgan y Spencer. Boas reaccionó a esto poniendo el acento en la noción de “cultura” como producto de las fuerzas históricas y sociales. Cabría destacar a este respecto que la noción boasiana de “cultura”, es la traducción de la noción alemana “Kultur”, una noción “romántica” que se desarrolló en Alemania como reacción al empuje “civilizatorio” de Inglaterra y Francia. Mientras que la noción de “civilización” describe la expansión continua de las potencias coloniales, la noción de “Kultur” responde a la necesidad de una nación de definirse a sí misma y construir sus propias fronteras (Merry, 2003). Boas formó a una extensa generación de antropólogos entre los que se encontraba, precisamente, Melville Herskovits, quien tuvo gran influencia en la redacción del Statement on Human Rights de la AAA (1947), documento de carácter relativista que supuso el aislamiento de la Antropología en las cuestiones de derechos humanos hasta 1999, momento en el que se redactó un nuevo Statement, esta vez respaldando la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948). De este modo, apreciamos que, en última instancia, el relativismo cultural se posicionó como un planteamiento hegemónico en la Antropología (al menos, en la norteamericana) hacia la mitad del siglo XX como reacción a los planteamientos etnocéntricos de la ciencia del siglo XIX (Zechenter, 1997) según los cuales la humanidad habría seguido un proceso de evolución lineal del que Occidente constituía el culmen, mientras que los valores, costumbres, organización y, en general, la forma de vida de los pueblos no occidentales se veían devaluados.
Ahora bien, el relativismo plantea también una serie de problemas que derivan, principalmente, de una concepción de la cultura como fenómeno estático e impermeable al cambio. Esta concepción y reificación de la cultura genera tensiones éticas, teóricas y prácticas cuando nos enfrentamos, por ejemplo, a las mencionadas “prácticas cruentas de iniciación” como la mutilación genital femenina o el planchado de pechos. Para poder comprender de una manera profunda y útil este tipo de prácticas y evaluarlas de una manera comprometida y responsable habría que preguntarse: 1) A los intereses de quién sirven las “costumbres tradicionales” y quiénes se ven perjudicados por ellas; 2) Por qué algunas costumbres son abandonadas mientras que otras se mantienen o son retomadas y por quién; 3) Quién se beneficia del cambio en prácticas culturales versus quién se beneficia del mantenimiento del statu quo; 4) Quién influencia la dirección y las dinámicas internas del cambio cultural y si tales cambios culturales podrían llevar a la igualdad y al mejoramiento de las condiciones de vida de los subgrupos e individuos marginados o si estos cambios podrían llevar al desempoderamiento de los que “no tienen voz”; y 5) Cuál es la mejor forma en la que los ideales universales de los derechos humanos podrían ser utilizados para efectuar un cambio en la natulareza y dinámica de las relaciones de poder nativas con el objetivo de producir resultados más justos (Zechenter, 1997).
Bibliografía
Harris, M. (2009) El desarrollo de la teoría antropológica: Una historia de las teorías de la cultura. Siglo XXI Editores S.A: Madrid.
Merry, S. E. (2003) “Human Rights Law and de Demonization of Culture (And Anthropology Along the Way)” en PoLAR. Vol.26. Nº1.
Zechenter, E. M. (1997) “In the name of Cultural Relativism and the Abuse of the Individual” en Journal of Anthropological Research. Vol. 53. Nº 3. (Autumn, 1997). Pp. 319-347.
Imagen| Wikipedia
Vía| Ver Bibliografía

EL PERONISMO Y LA INVENCIÓN DE LA JUSTICIA DEL TRABAJO EN LA ARGENTINA Martes 30 de agosto, 17h (Bs As)

Universidad Torcuato Di
                                    Tella
DEPARTAMENTO DE HISTORIA
Charla de Juan Manuel Palacio

EL PERONISMO Y LA INVENCIÓN DE LA JUSTICIA DEL TRABAJO EN LA ARGENTINA

Martes 30 de agosto, 17h

Perón creó los Tribunales del Trabajo cuando estaba el frente de la Secretaría de Trabajo y Previsión. Esta conferencia se centrará en las siguientes cuestiones: ¿fueron un fenómeno original argentino o formaron parte de un proceso semejante en otros países a principios del siglo XX?; ¿qué lugar ocuparon dentro del proyecto de transformación estatal peronista?; ¿qué rol cumplieron estos fueros laborales en el marco de lo que podría denominarse “la política judicial” del peronismo?

Profesor del Departamento de Historia de laUTDT, Juan Manuel Palacio es Doctor en Historia (University of California at Berkeley), investigador independiente del CONICET y profesor titular de Historia Latinoamericana en la Universidad Nacional de San Martín. Ha publicado, entre otros, La paz del trigo. Cultura legal y sociedad local en el desarrollo agropecuario pampeano, 1890-1945 (2004) yJusticia, política y derechos en América Latina (2007).

INSCRIPCIÓN ONLINE MÁS INFORMACIÓN

Requiere inscripción previa
Lugar: Campus Alcorta | Av. Figueroa Alcorta 7350.

II Congreso Academico Regional (Uruguay – Septiembre 2016)

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Conferencias y temas confirmados:

Dr. Darío Gabriel Barriera: “Bajo el registro concreto de la escala: justicias locales y dinámicas políticas entre la creación del virreinato rioplatense y la conformación de los estados provinciales”.

Dra. María Ines Moraes: “Historia regional e historia nacional en la Historia económica”.

Dr. Darío Sánchez Vendramini: “¿Existe la historia local? Una aproximación iconoclasta al debate historiográfico”.

Dr. Roberto Di Stefano: “La financiación del culto católico en el Río de la Plata: perspectivas de investigación a nivel local, regional y nacional”.

Dra. Valentina Ayrolo: “Alcances analíticos de los conceptos de región, territorio y localidad para pesar la historia política del siglo XIX”.

Dr. Gerardo Caetano: “América Latina en la Historia contemporánea: Historia e historiografía”.

Dr Pablo Fuce, Coord Académico Nacional del Dpto de Historia del Consejo de Formación en Educación

H.: Calvocoressi – Historia política del mundo contemporáneo

9788446010081

Este libro pretende abarcar en toda su complejidad la escena de los acontecimientos políticos mundiales, desde el año 1945 hasta el final de 1986. Atento a todas las áreas de conflicto, el autor estudia, utilizando las mejores fuentes, la crisis de Oriente Medio, La Guerra del Golfo, el laberinto centroamericano, el desafío al dominio blanco en Sudáfrica, el asesinato de Indira Gandhi, la Guerra de las Malvinas, la evolución de la democracia española o la situación libia, poniendo al día problemas globales de naturaleza más duradera, de China a Nigeria, de Polonia a Etiopía, de Irlanda del Norte a Filipinas.

LIBRO

Primer Congreso de Historia Oral para estudiantes secundarios (Bs As – Octubre 2016)

Queridos docentes y estudiantes: Estamos recibiendo los trabajos de los chicos que participarán en nuestro Primer Congreso

Si bien la inscripción termina el 22 de agosto les pedimos que nos escriban si tienen alguna dificultad para llegar a entregar el resumen en esa fecha.

Muchas gracias por sumarse a nuestro colectivo!

“Primer Congreso de Historia Oral para estudiantes de Escuela Secundaria”

CUANDO LOS JÓVENES SE APROPIAN DEL PASADO
Con auspicio del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación 

Coordinado por Laura Benadiba (Otras Memorias)
Organiza Inspección de Educación Secundaria Distrito Pergamino, I.S.F.D. y T N°122 y Otras Memorias (Asociación Civil para la difusión y la enseñanza de la Historia Oral. R/N 652)

Sede: UNNOBA PERGAMINO, Provincia de Buenos Aires

Otras Memorias – Asociación Civil para Difusión y la Enseñanza de la Historia Oral R/N 652- Inspección de Educación Secundaria Distrito Pergamino y la Comisión de Investigaciones de Historia Reciente, del Instituto Superior de Formación Docente y Técnica N°122 de Pergamino, invitan a participar en elPrimer Congreso de Historia Oral para estudiantes de Escuela Secundaria “CUANDO LOS JÓVENES SE APROPIAN DEL PASADO”, a realizarse los días jueves 6 y viernes 7 de octubre de 2016.

Es una actividad que se realiza por primera vez en el mundo y en la que serán los mismos estudiantes los que presentarán trabajos con fuentes orales, construidas y analizadas por ellos.  SE ENTREGARÁN CERTIFICADOS A LOS PARTICIPANTES
Fundamentación

Cuando hablamos de Historia Oral nos referimos a la producción y utilización de fuentes orales en la reconstrucción histórica. Lo que define su carácter renovador no es la oralidad –ya que la historia de los pueblos se ha transmitido a lo largo de los siglos a través de la tradición oral–, sino la labor sistemática de construcción, de recuperación y de utilización de la fuente oral. La utilización de los testimonios orales permite confirmar, contrastar o bien refutar las hipótesis enunciadas a partir de las fuentes escritas y, al mismo tiempo, permite avanzar en el conocimiento de la realidad histórica desde diversos enfoques, tarea que se ve enriquecida por el carácter interdisciplinario de la Historia Oral. “La Historia Oral se concentra en las experiencias directas de la vida de las personas. La entrevista de Historia Oral es un procedimiento por medio del cual un entrevistador recupera esas experiencias almacenadas en la memoria de la gente que las vivió. Estas personas entrevistadas se convierten en testimonios, y sus recuerdos -registrados en una grabación- se transforman en fuentes orales para el historiador”[1].

Si bien las ventajas de trabajar con testimonios orales se reflejan en diversos grupos sociales en variadas situaciones, las que se ven al trabajar en este tipo de proyectos con alumnos de la escuela secundaria se destacan especialmente.

Algunas de las ventajas que ofrece la Historia Oral para trabajar con los alumnos de la Escuela Secundaria.

 

La Historia Oral y su utilización en el ámbito escolar proporcionan una serie de herramientas para afrontar algunos de estos dilemas que se nos presentan al abordar el Pasado Reciente en el aula, para acortar distancias y para que los estudiantes descubran una Historia viva de la que forman parte, que los involucra y los compromete con la realidad de la que forman parte.

  • A partir de la recuperación de la memoria individual participan activamente de la construcción colectiva de un pasado próximo, recreando la Historia con voces y protagonistas que las fuentes tradicionales ignoran.
  • Logran una mayor identificación con el pasado, sintiéndose parte él y, al mismo tiempo, participan en la construcción de sus propios documentos históricos.
  • El acercamiento a los procesos históricos de un modo no académico, a través del contacto con el medio social en que viven, les permite sentirse mucho más partícipe del período que investigan.
  • Les permite a los jóvenes revalorizar lazos intergeneracionales.
  • La realización de entrevistas los desafía a ejercer la tolerancia hacia el otro y sus ideas.
  • La elaboración de entrevistas, su posterior transcripción y análisis entrenan al alumno en tareas de investigación.
  • Permite un mayor acercamiento a la complejidad de los conceptos de las Ciencias Sociales.

Envío de resúmenes hasta el Lunes 22 de agosto de 2016

La Historia Oral es una metodología que puede utilizarse de manera multidisciplinar, por eso aceptaremos trabajos que utilicen fuentes orales en distintas asignaturas.

Los mismos se enviarán en formato Word y vía correo electrónico a lbenadiba@otrasmemorias.com.ar  con asunto Primer Congreso de Historia Oral

Los resúmenes deberán contener la siguiente información, que equivale a la planilla de inscripción de los participantes.

Nombre completo del/ los autores.
Datos de la institución a la que representan
Año y materia que cursa.

Docente responsable

Correo electrónico para ser publicado con el artículo impreso.
Teléfono de contacto.
Cualquier otra información relevante que ayude a caracterizar al autor.

Título

Tema de la investigación (a qué módulo de la currícula corresponde)

Una descripción de la investigación que van a presentar en el Congreso. En la misma tiene que figurar claramente la forma en la que se construye la fuente oral (la entrevista) y cómo se utiliza y confronta con las otras fuentes.  Además los chicos tendrán que explicar qué les aportó en la investigación el trabajo con la Historia Oral.

A continuación de la misma se deberán incluir las “palabras clave” que sean referentes al trabajo que se presentará. Serán palabras clave aquellas significativas y que, por sí solas, identifiquen el contenido de la investigación.

Las entrevistas realizadas para la investigación pueden ser dos o más, grabadas o filmadas.

 

Extensión: los trabajos presentados en el Congreso no podrán extenderse de los 20 minutos ya que las exposiciones se organizarán de acuerdo a la temática elegida y el objetivo es que puedan participar la mayor cantidad de estudiantes.

Bibliografía: debe ir al final del resumen y ordenada alfabéticamente de acuerdo a los apellidos de los autores

IMPORTANTE: Si por distancia los estudiantes no pudieran concurrir al Congreso el docente a cargo podrá presentar el trabajo, pero a través de una filmación en la que sean los chicos los que expongan sus investigaciones.  Asimismo realizaremos conexiones vía Skype para que los autores puedan participar desde otros países.

Laura Benadiba, Historiadora, especialista en la metodología de la Historia Oral.

Inspección de Educación Secundaria Distrito Pergamino, I.S.F.D. y T N°122, Comisión de Investigaciones de Historia Reciente, del Instituto Superior de Formación Docente y Técnica N°122 de Pergamino.

Otras Memorias – Asociación Civil para Difusión y la Enseñanza de la Historia Oral R/N 652-

 

 

[1] Benadiba, Laura: Historia Oral, relatos y memorias. Editorial Maipue, 2007

Voluntarios Judeoargentinos en la Guerra Civil Española. Jerónimo Boragina

La imagen puede contener: texto y una o varias personas
Voluntarios judeoargentinos en la Guerra Civil Española

El escritor e investigador Jerónimo Boragina ha publicado una nueva obra vinculada con la guerra civil española. Especializado en el tema hace más de una década, en la que ha publicado numerosos textos en diversos países, en esta oportunidad ofrece un recorrido por los voluntarios argentinos de origen judío que combatieron a favor de la República Española.

La obra auspiciada por el Centro Cultural de la Cooperación y el ICUF (Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina) salió impresa en el marco del 80° aniversario del inicio de la Guerra Civil Española y será presentada en diferentes puntos del país a la brevedad.

El texto cuenta con la autoría del Lic. Jeronimo Boragina y el Prof. Ernesto Sommaro, y está prologado por el reconocido filósofo Ricardo Forster, el cual hace hincapié en la memoria histórica y los nuevos aportes de este libro.
El libro Voluntarios Judeoargentinos en la Guerra civil Española, no sólo es innovador en relación al tema sino que abre una puerta desconocida vinculada a la colectividad judía de nuestro país. La militancia en las primeras décadas del siglo XX llevó a que miles de judeoargentinos integren partidos políticos, sindicatos y el movimiento obrero argentino. Esta participación en espacios políticos y sociales fue un elemento integrador a la sociedad toda, con un compromiso claro con la libertad y los valores democráticos. Tal es así, que pudieron ponerlo en práctica en la lucha y defensa de los mismos luchando contra el fascismo en Europa. Lo hicieron desde el movimiento anarquista y comunista argentino, viajando a España en 1936 para luchar contra el golpe de Estado iniciado por el General Franco. Lograron integrar las Brigadas Internacionales y el Ejército Republicano, y un sinnumero de puestos humanitarios como médicos, enfermeros o traductores durante la contienda 1936-1939.

Por otra parte, esta nueva obra cuenta con un detalle biográfico de los más de 100 voluntarios judeoargentinos que participaron en la guerra civil española, innovando entre lo histórico y biográfico aclarando aún más las motivaciones que llevaron a estos hombres a viajar a España a luchar contra el fascismo. Argentina es uno de los pocos países que nunca realizo reconocimientos oficiales para aquellos hombres y mujeres que dieron su vida para derrotar al nazifascismo, primero en España y luego en Alemania durante la segunda guerra mundial

Se realizaran diferentes presentaciones en los próximos meses en nuestra ciudad, y seguramente en el marco de la Feria del Libro la cual será informada a través de su grilla.

Voluntarios Judeoargentinos en la Guerra Civil Española.
Autores: Jerónimo Boragina y Ernesto Sommaro
Prologo: Ricardo Forster
Edición: Centro Cultural de la Cooperación y Federación de Entidades Culturales Judias de la Argentina (ICUF), 2016.

¿De que murió San Martín?

Hoy 17 de Agosto, se celebra un nuevo aniversario de la muerte del gral. San Martín, y ante noticias de distinto porte que implican la política y algunos yerros importantes en el recordatorio de esta fecha, nos decidimos a compartir con ustedes la que van a leer a continuación:

De qué murió San Martín

Mucho se ha hablado de las enfermedades del Libertador y, en los años de la Campaña de los Andes, varios amigos temieron por su vida. Pero el general murió mucho después, a los 72 años, edad bastante avanzada para la época

Esta es la única fotografía de San Martín, un daguerrotipo tomado en 1848, cuando tenía 70 años
Esta es la única fotografía de San Martín, un daguerrotipo tomado en 1848, cuando tenía 70 años

Fue el 17 de agosto de 1850, a las tres de la tarde. Aunque la salud de San Martín estaba resentida en los últimos tiempos, para su médico personal, su hija Mercedes y su yerno Mariano Balcarce su fallecimiento fue sorpresivo. Esa misma mañana se había levantado y hasta había almorzado con ellos. Pero repentinamente se sintió muy mal. El desenlace fue muy rápido.

¿Qué había pasado? El certificado de defunción nada dice de las causas de su fallecimiento; tampoco se han conservado constancias médicas de los profesionales que lo atendieron a lo largo de su vida, en América y en Europa.

Por otra parte, el estado de la ciencia médica en aquellos tiempos hace que las deducciones sobre las enfermedades que padeció deban basarse en los testimonios –los del propio San Martín y los de terceros- sobre sus síntomas. No existía la radiografía ni el estudio bacteriológico. El estetoscopio fue inventado por Laennec recién en 1817.

San Martín padeció tres dolencias crónicas: asma, gota y úlcera

Lo que se expone a continuación son las conclusiones del doctor Mario S. Dreyer, volcadas en el libro Las enfermedades del general don José de San Martín (Academia Nacional de Ciencias, 1982).

Mario Dreyer, médico del hospital de Clínicas y profesor en la UBA, reconstruyó la historia clínica de San Martín
Mario Dreyer, médico del hospital de Clínicas y profesor en la UBA, reconstruyó la historia clínica de San Martín

San Martín padeció varias dolencias crónicas, graves por sus síntomas –en especial dolores agudos, por momentos invalidantes-, pero que no implicaban riesgo inmediato de vida. Básicamente fueron tres: asma, gota y úlcera, siendo esta última la más probable causa de su muerte.

Es interesante notar que en las tres afecciones citadas tienen una fuerte incidencia los factores psicosomáticos: son todas dolencias que se ven agravadas, cuando no directamente desencadenadas, por el estrés; no hace falta abundar en los muchos motivos que tuvo San Martín a lo largo de su vida para hacerse “mala sangre”.

Pese a ello, no puede decirse que fuese una persona de mala salud. Sirvió en el ejército español desde la temprana edad de 12 años, hizo vida de militar durante mucho tiempo -con las incomodidades y rigores que ello implica-, estuvo en el campo de batalla en varias ocasiones, y sólo en una ocasión tuvo que solicitar unos días de reposo, posiblemente por las primeras manifestaciones del asma. En otra ocasión, haciendo de correo, fue atacado por salteadores de caminos de los que debió defenderse con la espada y que lo hirieron en el brazo y en el pecho.

Todo ello fue superado y, a su llegada al Río de la Plata, con 34 años y una larga carrera a cuestas, su activismo no disminuyó; todo lo contrario.

No es casual que la primera manifestación de la úlcera –el vómito de sangre- haya tenido lugar en Tucumán, en abril de 1814, cuando San Martín estaba a cargo del Ejército del Norte, un puesto que había aceptado por disciplina pero que no deseaba y que creía inconducente a los fines de concluir la guerra de Independencia.

Rubén Stella interpreta a San Martín en “El general y la fiebre” (1992), film que reconstruye la estadía del futuro Libertador en Saldán
Rubén Stella interpreta a San Martín en “El general y la fiebre” (1992), film que reconstruye la estadía del futuro Libertador en Saldán

Fue en aquella oportunidad que San Martín se retiró a una estancia en Saldán (Córdoba) para recuperarse de aquel primer ataque (que por entonces no era diagnosticado como úlcera, sino que se hablaba de “ataques de sangre”) y allí es donde recibe a Juan Martín de Pueyrredón –futuro Director Supremo- y termina de coordinar con él el plan para instalarse en Mendoza y desde allí organizar la Campaña de los Andes. Es por eso que muchos historiadores pusieron en duda la gravedad de su dolencia; y su existencia misma.

El padecimiento existió  –y en lo sucesivo se manifestará una y otra vez en crisis recurrentes, alternadas con períodos de remisión, sin síntomas, como sucede con la úlcera-, lo que no obsta que el general se haya servido de eso para acelerar su salida del Ejército del Norte y su pase a Cuyo.

Preveo muy pronto el término de la vida apreciada de nuestro general (Zapata, cirujano del Ejército de los Andes)

En enero de 1816, San Martín le escribía a Tomás Godoy Cruz, diputado al Congreso de Tucumán: “Un furioso ataque de sangre y en su consecuencia una extrema debilidad me han tenido 19 días postrado…”

Uno de los médicos que lo atendía, el cirujano del Ejército de los Andes,Juan Isidro Zapata, llegó a escribirle en julio de 1817 a Tomás Guido, amigo de San Martín, una carta alarmante: “Preveo muy pronto el término de la vida apreciada de nuestro general, si no se distrae de las atenciones que diariamente le agitan, a lo menos el tiempo necesario para reparar su salud, atacada ya por el sistema nervioso”.

“El cerebro –sigue diciendo Zapata-, viciado con las continuas imaginaciones y trabajos comunica la irritabilidad al pulmón, al estómago y a la tecla cerebral, de donde resulta la hematoe o la sangre en la boca, que si antes fue traumática o por causa externa, hoy es por lo que he dicho. El mismo origen tienen sus dispepsias y vómitos, sus desvelos e insomnios y la consunción que va reduciendo su máquina. Empeñe usted toda su amistad para que este hombre todo del público se acuerde alguna vez de sí mismo y que dejando de existir no serviría ya a esa patria para quien debe vivir (…)”

Como se ve, aunque Zapata se hace eco de la versión de que las hemorragias de San Martín se debían a las heridas de aquella pelea en España –algo que varios testigos repiten-, también se muestra consciente del peso del factor emocional.

La casa de San Martín en Boulogne-sur-Mer, donde murió el 17 de agosto de 1850
La casa de San Martín en Boulogne-sur-Mer, donde murió el 17 de agosto de 1850

Dreyer, por su parte, descarta que los vómitos de sangre de San Martín hayan tenido origen pulmonar. La falta de diagnóstico preciso, llevó incluso a muchos autores a avanzar la hipótesis de que el vómito de sangre pudo deberse a una tuberculosis, la misma enfermedad que se llevó prematuramente a la tumba a su esposa, Remedios de Escalada.

Pero Dreyer sostiene que, en el caso de la úlcera, la hemorragia empieza y termina en forma brusca; y así son los ataques de San Martín. Por otra parte, no tuvo los otros síntomas de la tuberculosis –adelgazamiento extremo, por ejemplo-, y su rápida recuperación luego de los ataques así como su longevidad son incompatibles con esa enfermedad.

Yo me hallaba batallando con mi periódico dolor de estómago (San Martín)

El diagnóstico de la úlcera lo basa Dreyer en el hecho de que esta enfermedad tiene tres períodos: uno, de reposo, en el que no hay síntomas; un segundo, de actividad, con acidez y dolores cíclicos en la región superior del abdomen (pueden producirse cierto tiempo después de las comidas, a veces se alivian con la ingesta de nuevos alimentos, o bien son dolores ultratardíos, es decir varias horas después de comer, con frecuencia en medio de la noche); los períodos de gastralgia se alternan otros sin dolor; por último, la tercera etapa de la úlcera es la de complicación: cuando se produce la hemorragia o la perforación, lo que puede ser letal para el paciente.

En San Martín aparecen todas estas etapas, según el testimonio propio y de terceros. En correspondencia a Guido, en 1847, San Martín dice: “Yo me hallaba batallando con mi periódico dolor de estómago”.

Dreyer cree que la localización de la úlcera de San Martín era duodenal y no gástrica, por el hecho de que en la primera la incidencia del sistema nervioso es mayor, por el largo tiempo que la padeció (36 años) antes de que se presentasen las complicaciones fatales, y por los dolores ultratardíos (nocturnos); todas características de la primera localización.

La “fatiga de pecho”

Desde Mendoza, en medio de las agitaciones de la preparación del Ejército de los Andes, escribe a las autoridades: “…Hace tres meses, para poder dormir, debo estar sentado en una silla”. Aparecen así las referencias a la “fatiga de pecho”.

Dreyer afirma que efectivamente padeció asma. En el caso de San Martín, dice, es difícil identificar cuál era el origen y el alérgeno que la desencadenaba. Pero sí considera que era de origen exógeno. “Es más frecuente –escribe- que la otra forma clínica, el asma intrínseco, en que los alérgenos están cantonados en el mismo organismo”. Esto explica que los accesos de asma de San Martín, se hayan ido espaciando y que en Europa haya pasado mucho tiempo sin padecerla.

Sufría de vez en cuando ataques agudísimos de gota. Su médico lo inducía a un uso desmedido del opio (Guido)

Por entonces empieza también a manifestarse su tercera enfermedad crónica, que muchos testigos llaman reumatismo (el mismo San Martín usa esa palabra). En cambio, su íntimo amigo Tomás Guido, a quien Dreyer da la razón, es el único que habla de gota. En sus memorias, escribe: “A más de la dolencia casi crónica que diariamente lo mortificaba [se refiere a los trastornos digestivos], sufría de vez en cuando ataques agudísimos de gota, que, entorpeciendo la articulación de la muñeca de la mano derecha, lo inhabilitaban para el uso de la pluma. Su médico, el doctor Zapata, lo cuidaba con incesante esmero, induciéndolo no obstante, por desgracia, a un uso desmedido del opio, a punto de que, convirtiéndose esta droga, a juicio del paciente, en una condición de su existencia, cerraba el oído a las instancias de sus amigos para que abandonase el narcótico (de que muchas veces le sustraje los pomitos que lo contenían) y se desentendía del nocivo efecto con que lenta pero continuadamente minaba su físico y amenazaba su moral”.

En agosto de 1819, San Martín le escribía a Guido: “Ya estaría en Buenos Aires de no haber sido un diabólico ataque de reumatismo inflamatorio que me ha tenido once días postrado de pies y manos y sufriendo dolores agudos: ayer me levanté algo más aliviado”.

Esta enfermedad articular se le manifestó a partir de los 39 años; los factores desencadenantes fueron el frío, la fatiga y –una vez más- las preocupaciones. Los motivos para hablar de gota y no de reumatismo son las localizaciones del dolor: habitualmente las muñecas, las manos y los pies. También el hecho de que, luego de los ataques, recuperaba la movilidad articular y no había deformaciones. En la única fotografía de San Martín –el daguerrotipo tomado dos años antes de su muerte- se ve una de sus manos, sin deformidad.

En este daguerrotipo puede verse que San Martín no tenia deformidades en la mano
En este daguerrotipo puede verse que San Martín no tenia deformidades en la mano

Los intensos dolores que esta enfermedad le causaba en las articulaciones hacen que, a fines del año 1819, luego de enviar la célebre proclama -“Mi sable no saldrá jamás de la vaina por opiniones políticas”- por la cual se niega a obedecer las órdenes de reprimir con su Ejército a los caudillos federales, debe cruzar los Andes en camilla, ya que no puede montar. Sin embargo, poco tiempo después, recuperado y sin secuelas, partirá hacia el Perú.

En Europa, San Martín se hace asiduo de los baños termales, para aplacar los síntomas de la gota, una de las formas de artritis más dolorosas que se produce cuando se acumula demasiado ácido úrico en el cuerpo, lo que causa dolor, hinchazón y rigidez en la articulación. Más allá del estrés, otro factor era la dieta de los tiempos posvirreinales, ya que la carne roja, los frijoles y lentejas, por ejemplo, están entre los alimentos que contienen más purinas, de cuya descomposición surge el ácido úrico.

En Europa

En el año 1833, San Martín le escribía a un amigo: “He estado afectado de agudos ataques nerviosos al estómago en el otoño de 1833, he tenido tres o cuatro ataques inflamatorios del mismo que han desaparecido con cama y dieta”.

Dormitorio de San Martín, reconstruido en el Museo Histórico Nacional
Dormitorio de San Martín, reconstruido en el Museo Histórico Nacional

A partir de 1841, los ataques serán anuales. Y en enero de 1844, se siente tan mal que redacta su testamento.

Al año siguiente, le escribe a su fiel Guido y le cuenta: “(He pasado) cerca de cuatro meses de continuos padecimientos, en que no podía tomar el menor alimento sin que a la hora me atacasen cólicos sumamente violentos y a esto agregue Ud. un sueño constantemente agitado e interrumpido y la consecuencia fue una debilidad extraordinaria”.

En 1847, nuevamente a Guido, le dice “estar atacado desde hace más de un mes de dolores nerviosos en el estómago casi sin la menor interrupción”.

Por ese entonces, empezará a perder la vista debido a las cataratas. Signo de lo mucho que esta limitación lo afectó es que se arriesgó a una operación –en esos tiempos sin anestesia-, pero que no tuvo los resultados esperados. Esto, según sus allegados, lo sumió en una gran melancolía, pues ya no podía leer ni escribir.

Quienes visitaron a San Martín a partir de 1846, dan fe de que lo encuentran achacoso, pero no postrado y además conservando su lucidez intelectual.

Todavía en julio de 1850, un mes antes de su deceso, el médico lo había enviado a las aguas termales de Enghien, en las afueras de París. Regresó a Boulogne a comienzos de agosto. El día 6 hizo su último paseo, en carruaje.

Nada anunciaba en su semblante ni en sus palabras el próximo fin de su existencia

El argentino Félix Frías, corresponsal de El Mercurio en Francia, llegó a Boulogne pocas horas después de la muerte de San Martín y dejó un relato detallado de lo que pasó aquel día. “El 17 (de agosto), el general se levantó sereno y con las fuerzas suficientes para pasar a la habitación de su hija, donde pidió que le leyeran los diarios (…). Hizo poner rapé en su caja para convidar al médico que debía venir más tarde, y tomó algún alimento. Nada anunciaba en su semblante ni en sus palabras el próximo fin de su existencia. El médico le había aconsejado que trajera a su lado una hermana de caridad a fin de ahorrar a su hija las fatigas ya tan prolongadas de sus cuidados. [Pero ella] no quería ceder a nadie el privilegio, tan grato para su amor filial y del que disfrutó hasta el último instante, de asistir a su padre en su penosa enfermedad. El señor Balcarce salió a la mañana del mismo día a hacer esa diligencia, acompañado por don Javier Rosales, a quien comunicó las esperanzas que abrigaba en el restablecimiento del general y su proyecto de hacerle viajar; tan lejos estaba de prever la desgracia que le amenazaba. (…) Después de las dos de la tarde, el general San Martín se sintió atacado por sus agudos dolores nerviosos de estómago. El doctor Jardon, su médico, y sus hijos estaban a su lado. El primero no se alarmó y dijo que aquel ataque pasaría como los precedentes. En efecto, los dolores calmaron, pero, repentinamente, el general, que había pasado al lecho de su hija, hizo un movimiento convulsivo, indicando al señor Balcarce con palabras entrecortadas que la alejara, y expiró casi sin agonía”.

Monumento a San Martín en Boulogne-sur-Mer
Monumento a San Martín en Boulogne-sur-Mer

El relato del yerno, Mariano Balcarce, difiere un poco del anterior, pero no en lo esencial: “Conservó hasta el último instante la lucidez de su ánimo y la energía moral de que estaba dotado en tan alto grado. Aunque débil, nada podía anunciarnos que su existencia estuviese tan próximamente amenazada. El 17 se levantó, se vistió y pasó la mañana recostado sobre un sofá en el cuarto de Merceditas; almorzó sin repugnancia, estuvo conversando con nosotros. Poco antes de la una nos dijo que se sentía algo agitado de los nervios, y viendo que no se calmaban con la prontitud que otras veces, mandamos llamar a su médico a quien quería y apreciaba mucho. Este facultativo, de mucha experiencia y saber, tampoco se alarmó, y pensó que era uno de los ataques nerviosos que experimentaba con frecuencia, y que pasaría pronto. En efecto, nuestro buen padre se había clamado, y nos dijo que se sentía más aliviado; pronunció estas palabras: “Llévenme, hijos, a mi cuarto” y recostando su cabeza sobre el almohadón expiró como si hubiera caído en el sueño más apacible, dejando al médico consternado y afligido y a nosotros con el más profundo dolor, no pudiendo persuadirnos que el Todopoderoso acababa de llamar a su lado a nuestro querido padre”.

A partir de estos testimonios, Dreyer descarta una falla pulmonar, ya que no se habla de asfixia; solo de debilidad. Y, sumado al hecho de que otros testimonios mencionan que San Martín sintió “frío” en los instantes previos a la muerte, concluye que se trató de un shock hemorrágico causado por la úlcera. Así lo describe: “Bruscamente ha disminuido el volumen de sangre circulante; por lo tanto, sufre una hipovolemia por una hemorragia; la sangre es derivada al cerebro y al corazón, no llega a la periferia, el enfermo siente el frío glacial, pero está lúcido (…) Un instante más tarde, cuando ya la pérdida sanguínea es muy crítica, comienza el padecimiento del órgano más jerarquizado: el cerebro, y pierde el conocimiento, pero antes de morir tiene un movimiento convulsivo, que no es sino la expresión de la anemia cerebral; sufren todas las células del encéfalo pero la exteriorización queda limitada solamente a aquellas áreas capaces de manifestar el sufrimiento, en este caso las células piramidales de los centros de la motilidad, que responden con el movimiento convulsivo”.

Acta de defunción del registro de Boulogne-sur-Mer

“El año 1850 y 18 de agosto a las 11 de la mañana, delante de nosotros abajo firmantes (…), han comparecido Francisco Javier Rosales, Encargado de Negocios de Chile en Francia, residente en Paris, de cuarenta y nueve años de edad, amigo del citado más adelante, y Adolfo Gérard, abogado de cuarenta y cinco años de edad, igualmente amigo del citado más adelante, los cuales nos han declarado que José de San Martín, Brigadier de la Confederación Argentina, Capitán General de la República de Chile, Generalísimo y fundador de la libertad del Perú, residente en Boulogne, nacido en Yapeyú, provincia de Misiones (Confederación Argentina) de setenta y dos años, cinco meses y veintitrés días, viudo de Remedios de Escalada, hijo del Coronel Juan de San Martín, Gobernador de la susodicha provincia de misiones, y de Gregoria de Matorras, ambos fallecidos, ha muerto ayer a las tres horas de la tarde en su domicilio, Grande Rue 105, como así nosotros nos hemos asegurado”.

CLAVES PARA ENTENDER NUESTRO TIEMPO