Lanzamiento “Clásicos con Historia” de Fundación para la Historia de España

Estimadas y estimados,

 
Con gran alegría les acercamos la primera entrega de la nueva sección de FHE, titulada “Clásicos con Historia”.  En cada entrega, los invitamos a recorrer publicaciones vinculadas a la Historia de España que se han convertido en clásicos, de la mano de historiadoras e historiadores de nuestro país y el extranjero.
En esta ocasión, presentamos “Primos y extranjeros. La inmigración española en Buenos Aires, 1850-1930” del autor José C. Moya, acompañado por los comentarios de la Dra. Nadia De Cristóforis (UBA-UNLu-CONICET). Pasen y vean! Clásicos con Historia.
 
Esperamos que les guste esta iniciativa!
 
Saludos cordiales, 

FHE

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Crímenes y criminales (de Tucumán) – Cap. 3: “De visita a la cárcel”

 

Luego de la espera llega el tan ansiado capítulo 3, “De visita a la cárcel”, una nota del diario El Orden de Julio de 1924 sobre la cárcel, donde conocemos en entrevista a algunos de los presos más famosos de la provincia para aquel entonces. Espero les guste, y si es así pueden darle un like y suscribirse al canal. También, acercándonos a los 100 suscriptores estoy pensando en hacer un video de preguntas y respuestas, ¿tienen dudas? Pueden dejar su comentario y lo contestaré en un video especial. Las imágenes usadas corresponden al diario El Orden, del Archivo Histórico de la Provincia de Tucumán. Filmado en un Umidigi S3 Pro Editado en OpenShot Video Editor Presentación: Adrian Haro Email de contacto: hola@adrianharo.com

Crimenes y criminales (de Tucuman): Capítulo 2 – El gallego Gil Tans y la policía

 

De estreno con el 2º capítulo, “El gallego Gil Tans y la policía”, donde conocemos un poco la olvidada figura de Manuel Rodrigo Gil Tans, un bandolero que tuvo en vilo a la policía de la provincia entre diciembre de 1923 y enero de 1924. Si les gusta, pueden darle a un “like” y suscribirse al canal. Las imágenes de la prensa usadas corresponden a los diario El Orden y La Gaceta. Respecto al primero, pueden consultarlo en el Archivo Histórico de la Provincia y en la biblioteca de la Fundación Lillo. El diario La Gaceta fue consultado en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno de Buenos Aires. Las fotografías de Bascary y Vera fueron extraídas de internet Espero que lo disfruten tanto como yo disfrute hacerlo. Filmado en un Umidigi S3 Pro Editado en OpenShot Video Editor Presentación: Adrian Haro Email de contacto: hola@adrianharo.com Mis redes: Mastodon: https://mastodon.social/web/accounts/… Pleroma: https://pleroma.hatthieves.es/agustinh88 PixFed: https://pixfed.com/AgustinH88

Muere Miguel Artola, el gran renovador de la historia del siglo XIX

Ganador del Premio Nacional de Historia y Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, deja una obra de casi 30 libros, esencial para comprender la España de los últimos 400 años

Miguel Artola, en una imagen de 1999.
Miguel Artola, en una imagen de 1999.GORKA LEJARCEGI ZUBIZARRETA

El historiador Miguel Artola (San Sebastián, 1923) ha fallecido este martes en Madrid a los 96 años. Con él se va uno de los grandes renovadores de la historia del siglo XIX y un especialista en el liberalismo, un campo que ensanchó con una mirada amplia desde la monarquía de los Reyes Católicos hasta el comienzo de la Guerra Civil. “Él decía que siempre estaba estudiando lo mismo, pero lo mismo eran ¡400 años!”, recordaba su principal discípulo, Álvaro Soto, catedrático de Historia contemporánea en la Universidad Autónoma.

Autor de cerca de una treintena de libros esenciales para entender la historia de España en los últimos siglos, Artola recibió el Premio Nacional de Historia en 1992 por Enciclopedia de historia de España, una obra de referencia publicada por Alianza. Un año antes había obtenido el Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales por su investigación para “iluminar el período dramático y dilatado que va del Antiguo Régimen a nuestro tiempo ofreciendo una visión del conjunto que combina el análisis de las instituciones y el entendimiento de las realidades sociales y políticas subyacentes”. También en 1992 fue investido doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca, donde fue catedrático entre 1960 y 1969, cuando se incorporó a la Universidad Autónoma de Madrid.

Artola comenzó su investigación histórica en los años cincuenta con un maestro como referente: Gregorio Marañón. “Él estaba preparando una historia sobre el exilio y Artola fue a visitarle para pedirle permiso para investigar sobre los afrancesados”, recuerda Soto. Este acabaría siendo su primer gran libro, un estudio sobre los liberales envueltos en una guerra civil subsumida en una Guerra de Independencia. La investigación de este asunto se convertiría en un libro, que se publicó con prólogo de Gregorio Marañón en 1953 y se reeditó en 1976 (Turner) y 1989 (Alianza). Otros ensayos fundamentales de su producción historiográfica han sido La España de Fernando VII: la guerra de la Independencia y los orígenes del régimen constitucional (1999), Antiguo régimen y revolución liberal (1991) o Los pilares de la ciencia (2012), escrito en colaboración con José Manuel Sánchez Ron, un libro en el que ambos recorren la historia de la ciencia siguiendo el rastro de las ideas, de los conceptos, de sus diversos campos. A lo largo de su carrera ha dirigido también una especial atención a temas económicos, que se pueden rastrear en libros sobre el despegue de los ferrocarriles o el estudio de los latifundios.

Reacio a los vaticinios, Artola sí aplicaba la solidez de sus conocimientos al análisis de la actualidad y ya en 2005 en una entrevista con EL PAÍS aseguraba sobre la tensión territorial con Cataluña: ”Algunos se están acercando a la raya que marca la independencia (…) El sistema ha producido muy rápidamente aparatos estatales semejantes al aparato del Estado central, que no tiene ningún medio de imponerse a aquellos”. Desde 1981 era miembro de la Real Academia de la Historia.

https://elpais.com/cultura/2020-05-26/muere-miguel-artola-el-gran-renovador-de-la-historia-del-xix.html?ssm=TW_CM

Crímenes y criminales (de Tucuman): Cap. 1 – La muerte del Marianito

 

Primer capítulo de la serie “Crímenes y criminales”, una mirada distinta de la Historia del mundo policíaco. En este primer capítulo dedicado a la provincia de Tucumán (Argentina), al caso de un bandido asesinado por la policía en 1911 y santificado, en la actual ciudad de Aguilares (al sur de la provincia de Tucumán)


Y llega el momento de estrenar, me sorprendieron las expectativas creadas en torno a esta serie que espero que tenga muchos capítulos más. En este primer capítulo van a conocer un poco la Historia de un antiguo criminal del sur tucumano: Mariano Córdoba. Abordaremos su último año de vida, antes de ser asesinado por la policía ¿en lucha? ¿estando dormido? Y conoceremos brevemente un poco su construcción como “santo popular”. Las imágenes de diarios corresponden al diario El Orden, que está disponible para consultas en el Archivo Histórico de la Provincia de Tucumán y en la Biblioteca de la Fundación Lillo. La imagen del antiguo Aguilares es cortesía de Keren Sosa. La tumba del Marianito corresponde a una nota del portal de noticias online Infoaguilares. Mención especial para el colega Diego Armando Díaz, cuya publicación en Infoaguilares fue clave para entender al Marianito santo. Presentación del capítulo realizada por Adrian Haro. Email de contacto: hola@adrianharo.com Edición: Agustín Haro. Realizada con OpenShot Video Editor Filmado integramente con celular (Umidigi S3 Pro) Espero que disfruten del capítulo tanto como yo disfruté haciéndolo. Pueden darle un “like”, compartirlo y suscribirse al canal para recibir más contenido.

Lo que todo revolucionario debe saber sobre la represión: En las entrañas de la bestia (Juan Forn)

Victor Serge (su apellido de nacimiento era Kibaltchiche) en su legajo de la Cheka.
Victor Serge (su apellido de nacimiento era Kibaltchiche) en su legajo de la Cheka. 

En el tremendo Año Uno de la Revolución Rusa pasaban cosas como ésta: una mañana de febrero de 1918, un hombre se presentó en la puerta del Soviet de Petrogrado y dijo “Soy Malinovski, el traidor. Arréstenme”. Eran tiempos de guerra civil, sabotajes, complots, atentados, ejecuciones y fusilamientos diarios, y aquel desconocido que pedía ser arrestado encarnaba en sí mismo toda esa vorágine: Rodino Malinovski había sido el hombre que transmitía en Rusia las palabras desde el exilio de Lenin, el principal representante bolchevique en la Duma (el Parlamento zarista), el militante de impecable trayectoria, de la clandestinidad a la cárcel y del presidio a la conferencia bolchevique de Praga en 1912, luego al Comité Central del Partido y de allía la Duma.

Mas en…https://www.pagina12.com.ar/265976-lo-que-todo-revolucionario-debe-saber-sobre-la-represion-en-

La noche del Apagón de 1976 y el Terrorismo Empresario

Compartimos

1342087284_ledesma Cartel que se ubico en la entrada al barrio y complejo agro-industrial de Ledesma, hoy en día destruido.

Prof. Raúl “Barba” Mamaní

Sebastían Márquez

Han pasado 43 años de aquella noche fatídica de lo que hoy conocemos como “La noche del Apagón”. Era julio de 1976, ya habían pasado 3 meses del inicio de la última dictadura cívico-militar en Argentina, y lo que sucedió a nivel nacional como ser el secuestro y desaparición física de trabajadores, estudiantes y militantes de izquierda, también ocurrió en la provincia de Jujuy. Más allá del contexto represivo por parte de las fuerzas militares y del orden, hay que hacer referencia que en este caso específico el autor intelectual del accionar, sigue impune judicialmente hablando, estamos hablando del empresario azucarero y dueño de la empresa Ledesma: Carlos Blaquier. Éste hasta el día de hoy no fue condenado por la “Justicia”, a pesar que hay…

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Curso de Posgrado: 𝑭𝒂𝒎𝒊𝒍𝒊𝒂, 𝒑𝒐𝒍𝒊́𝒕𝒊𝒄𝒂𝒔 𝒑𝒖́𝒃𝒍𝒊𝒄𝒂𝒔 𝒚 𝒄𝒐𝒏𝒅𝒊𝒄𝒊𝒐𝒏𝒆𝒔 𝒅𝒆 𝒗𝒊𝒅𝒂 𝒆𝒏 𝒍𝒂 𝑨𝒓𝒈𝒆𝒏𝒕𝒊𝒏𝒂 𝒓𝒖𝒓𝒂𝒍 𝒚 𝒅𝒊𝒗𝒆𝒓𝒔𝒂. 𝑼𝒏 𝒔𝒊𝒈𝒍𝒐 𝒅𝒆 𝒆𝒏𝒄𝒖𝒆𝒏𝒕𝒓𝒐𝒔/𝒅𝒆𝒔𝒆𝒏𝒄𝒖𝒆𝒏𝒕𝒓𝒐𝒔, (𝒇𝒊𝒏𝒆𝒔 𝒅𝒆𝒍 𝒔𝒊𝒈𝒍𝒐 𝑿𝑰𝑿 𝒂 𝒇𝒊𝒏𝒆𝒔 𝒅𝒆𝒍 𝒔𝒊𝒈𝒍𝒐 𝑿𝑿)

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Podcast: Poder femenino soberano

La historiadora Juliana Bernal, nos ha escrito a nuestra página de Facebook y aprovechamos para invitarlos a escuchar sus podcast, música e historia para conocer a “Las Adelitas” y la Revolución Mexicana. Invitados están a escucharla y difundir

https://www.spreaker.com/show/poder-femenino-soberano?fbclid=IwAR2Djfs9WQ0IiVycJaHlUSUMmcbYqoNPhmQw8ZptD4QHhM-Ulm7aoFWb73w

LA SOCIEDAD DEL MIEDO: CONFIGURACIÓN SOCIOCULTURAL Y POLÍTICA DEL PROYECTO DE MODERNIZACIÓN NEOLIBERAL EN LA TRANSICIÓN CHILENA (1990-1999)

En este trabajo se abordan las transformaciones culturales en Chile, en el proceso de modernización neoliberal en los años 90’s -específicamente entre 1990 y 1999. Esto en un contexto global de aceleradas transformaciones culturales dibujadas por el pensamiento neoliberal, en específico en lo relacionado con la demarcación entre democracia y autoritarismo, comunidad e individualismo y espacio de praxis política. Se pone especial énfasis a la pregunta por la legitimidad de los mecanismos coercitivos para sostener un modelo sin contrapeso que busca sostenerse en una sociedad del miedo.
PALABRAS CLAVE: MIEDO, COMUNIDAD, ESPACIO, DEMOCRACIA, NEOLIBERALISMO.

Eric Hobsbawn hablaba del período que va desde las guerras mundiales a la caída del muro como “un siglo corto”, en oposición al siglo anterior. Ese siglo corto configuró dos momentos de conflicto (Inicio de las Guerras mundiales y fin de la Guerra Fría, tras la caída del Muro de Berlín) con sucesivos enfrentamientos y un saldo brutal de víctimas. Tras la caída de ese orden, 1990 hace su aparición con un paradigma ya testeado en Chile (1978), Estados Unidos (1981) e Inglaterra (1982) y que tras 1989 buscaba -como un virus- la colonización completa del planeta. Así, podríamos entender que el siglo XXI parte adelantado, y el año 2000 sería más bien un simbolismo de cambio epocal. El mundo que aparece después de la caída del muro es el de la “aldea global”, “globalización”, “democracia”, que se expanden comunicacionalmente con Internet y la reconquista del imperio financiero, que había sido destrozado en el big crack de 1929. Pero en 1990, ya derrotado el socialismo no quedaba nada que negociar, solo bombardear con McDonalds en Moscú o con tiendas Adidas en algún mall del este de Berlin, que incluso sumará posteriormente en su catálogo imaginario a Fidel Castro como influencer. Esta transformación global se dio al mismo tiempo que el paso de dictadura a transición a la democracia en Chile. Mientras en 1989 el Muro de Berlín caía, en Chile también caía la dictadura para abrir paso a la transición chilena, que fue casi modelada para el desarrollo de las necesidades del modelo neoliberal. Para autores como Gabriel Salazar, Pinochet ya no era útil para la necesidad de expansión de la élite mercantil nacional y las necesidades de obtención de recursos de la élite transnacional. Puesto así, la defensa concertacionista del lema “en la medida de lo posible” queda totalmente debilitado en su dimensión ética. Es decir, la Concertación aplicó desde el principio el programa neoliberal a escala global, de una manera que Pinochet no podría haber hecho tanto por incapacidad técnica como por una mancha imposible de borrar en su calidad de genocida. 

En 1990 Chile entraba rápidamente a un programa de gobierno globalizado[1] que tuvo que coexistir con un mecanismo de “protección” política creado por el pinochetismo antes de entregar el mando. El modelo democrático chileno se relaciona con un modelo de democracia protegida inspirada en Carl Schmitt y en un liberalismo económico inspirado en Hayek, donde los espacios de libertad están predeterminados. Esta democracia de baja intensidad se estructura en un equilibrio arriesgado entre la invitación a la comunidad a participar en las esferas de acción del Estado pero marcando los límites estrictamente en la acción política.[2] Esto obliga a que la administración del gobierno tenga legitimidad suficiente para operar frente a grupos que se van empoderando en los espacios ofrecidos, y evitar que esa contención derive en un contexto de negación de la sociedad civil. En el caso chileno la experiencia democrática limitada a lo largo del tiempo y las exigencias económicas externas han llevado al país a ese punto medio de democracia donde se promueve la participación social, mientras por otro lado se delimita el poder ciudadano a una pauta prefijada. Por otro lado, la experiencia democrática es algo a lo que Chile a lo largo de su historia no ha estado muy acostumbrado, teniendo más bien desde el siglo XIX hasta 1990 una suma de experiencias dictatoriales, semi autoritarias o procesos de democratización inconclusos.[3]  Pero si bien en la década de los 90, en pleno funcionamiento de la “aldea global”, ya no era negocio hacer regresiones autoritarias con apoyo norteamericano en Latinoamérica o la península ibérica[4] si  se expandía en plena forma la configuración de una sociedad del miedo, que en última instancia obliga a una definición clara: ellos o nosotros.  

Si hay algo en común en los proyectos políticos neoliberales es la presentación de una “revolución” oligárquica que, casi como un escudo de legitimación, busca reimaginar la democracia desde paradigmas que apelan a la eficiencia, el emprendimiento y la subsidiariedad. Si consideramos el historial de procesos desde fines de los 70 hasta nuestros días puede que en detalle aquello sea bastante discutible, tanto en la forma como en el fondo.[5] Esa democracia neoliberal, desde la perspectiva historiográfica de Gabriel Salazar[6] estaría en el punto Huntington. Es decir, un diestro ejercicio de gobernanza, que promueve la “participación ciudadana” y el “ejercicio de la democracia” en niveles que permita siempre un ejercicio vertical del poder. Para Salazar esto se podría resumir en “poca democracia asegura gobernabilidad, mucha democracia, no”[7]. En el momento en que eso no es posible, o que la sociedad vaya más allá de lo prudente, tampoco será útil la democracia para la administración política neoliberal. Dado que el mejor escenario para el proyecto es una democracia restringida, una aventura autoritaria formal no es necesariamente una apuesta contemporánea atractiva para crear “reformas de shock”. Por eso la consolidación de “golpes de Estado blancos” ha resultado una impecable tercera alternativa para consolidar procesos de apertura de mercados en países que han puesto obstáculos al proceso.

Además de los enemigos externos, el individualismo remarcado en el período ha ido desdibujando la otredad, al punto de registrarlo potencialmente como amenaza. Es así como el miedo político se intercala con el miedo a ese otro que amenaza la propiedad privada.  Los medios de comunicación resultaron particularmente importantes tanto para generar una atmósfera de vigilancia panóptica como para, de manera análoga, brindar el soporte de las ideas neoliberales en el plano cotidiano.[8] Uno de los discursos más frecuentes para alinear el interés de los actores económicos del neoliberalismo usando al Estado es el factor del “terrorismo”. Acá el objetivo es avanzar en modificaciones normativas relacionadas frecuentemente con desregulación, que se expanden bajo un contexto de “amenaza terrorista”. El miedo resultante va creando “individualidades aisladas, anestesiadas y temerosas. Aisladas, porque impone el individualismo a ultranza desmantelando lo colectivo; anestesiadas, porque naturaliza diferentes prácticas de crueldad estatal y no estatal; temerosas, porque propicia la autopreservación a partir del miedo y la sospecha respecto a los otros.”.[9] El individualismo es clave en el dispositivo de control, por lo que diversos elementos mediáticos convergen en modelos publicitarios que superponen el goce personal y el abandono del foro público al altruismo y la vida colectiva. Al respecto, el sociólogoTomás Moulian sintetizó a fines de los años 90 en “El consumo me consume”, las bases de la dimensión cultural del modelo. ¿Se siente solo? Compre. ¿Siente rabia? Compre. ¿Siente miedo? Ya sabe qué hacer. Para lograr un mayor alcance, el endeudamiento fue fundamental a la hora de llevar a la práctica una compulsión hedonista que desplazara a la comunidad pero también fue clave para introducir el miedo en la misma propiedad privada. La tarjeta de crédito invitó a la población a buscar esa promesa televisada, pero a la hora de no cumplir con los pagos pactados, la institución pública y privada actuaría como bloque contra el ciudadano.  La acción colectiva pierde su función en su rol integrador, y se vincula identidad y consumo desde una perspectiva individualista. Y cuando esos sujetos aún no alcanzan ser parte de la “ciudadanía” (legitimada en la tarjeta plástica) o han sido expulsados de esta el resultado es la desintegración misma del sujeto con la idealización de lo colectivo. Así, sin optar a una socialización formal ni imaginaria, el sujeto neoliberal queda arrojado a una soledad ontológica.

El Estado es subyugado por el imperio mercantil, siendo jibarizado, reducido idealmente solo a funciones administrativas. Áreas que no son atractivas para el Mercado tampoco son necesariamente cubiertas por el Estado, debido a que el dogma exige que exista un equilibrio fiscal en el uso público de los recursos. El resultado es una sociedad económicamente desprotegida, cuya única aspiración en los tramos subalternos es un crecimiento económico constante con el fin de optar a ingresos suficientes para tener un superávit en el balance entre renta y pagos. O lo que se conoció como “teoría del chorreo”. Si bien en Chile el neoliberalismo tiene una dimensión propia, derivada de la restauración cultural conservadora en 1973 y en la renuencia de aceptar la libre competencia en pleno por parte de la élite económica, gran parte de los procesos de modernización neoliberales relatados han tenido paralelos similares en las distintas regiones donde ha funcionado.

A fines de la década del 90 la percepción de la ciudadanía con el proceso modernizador tenía características distintas a lo que se observaba en 1990. A fines de esa década, desde 1997 específicamente, un gran número de desempleados, endeudados debieron migrar a otras áreas de servicios o buscar emprendimientos, algo que se hizo mucho más agudo en el año 1998.[10] Esto resultaba sumamente complejo para el relato modernizador de transición, debido a que la base de este proyecto consideraba como objetivo la gobernanza y el crecimiento económico.

 La tecnocracia modela un amplio campo de consenso, tanto en la derecha como en el oficialismo, que apela a una racionalidad técnica para enfrentar un nuevo período, donde se plantea que el campo de lo político debe permanecer “protegido”, y que el campo de lo económico debe, de manera inversamente proporcional, ser liberado casi sin límites. Aún cuando en los debates políticos de fines de la década se trabajaba desde un sector la idea que “la política es para los políticos”[11] lo cierto es que el problema de la ciudadanía comenzaba a ser un dolor de cabeza cada vez mayor a la hora de pensar al país en perspectiva de mediano y largo plazo. “Nuevos ciudadanos” empiezan a pedir un relato que legitime simbólicamente sus vidas, allí donde el Estado y el Mercado no son suficientes. El nuevo ciudadano chileno se siente incómodo, pero no quiere renunciar a su modelo, que lo identifica –con mucha claridad- en el marco de único sistema posible. Para García de la Huerta “en la medida que los espacios de expansión natural de desarrollo democrático liberal se van cerrando (por el Estado, o por el Mercado) la figura que se desgasta no es ni el Estado en su función coercitiva ni el Mercado en su función modeladora. La reducción del Estado ha anulado el principal agente socializador, educador, modernizador y democratizador. El mercado, que sirve para detectar quienes puede consumir, al convertirse en criterio comodín para cualquier decisión, opera como un dispositivo de jerarquización y discriminación: divide la sociedad entre los que tienen y no tienen poder económico. Define, pues, una estrategia de privatización de poder y una política de exclusión; también de estabilización, pues las demandas políticas son neutralizadas con el consumo masivo por medio del crédito masificado”[12]

La discusión sobre los procesos de modernización entre 1990 y 1999 iría tomando forma en los siguientes años, a la par de una sucesión de conflictos sociales desde el año 2006, que tuvieron como lema el “cuestionamiento al modelo” desde diversas perspectivas: educación, salud, pensiones, etc. Frente al malestar acumulado y el riesgo que eso conlleva para lo que se expuso anteriormente como puntoHuntington desde la década del 2000 se comenzó a debatir desde la tecnocracia y la intelectualidad la necesidad de abordar el estancamiento estructural del modelo y se expuso la necesidad de cambios (constitucionales, entre otros) para mejorar la representatividad y calidad de la democracia, aunque todo esto en la medida de lo posible. Pero entonces ya tomaban razón los niños de la generación sin miedo, aquellos que nacieron en democracia y que fueron conducidos por la primera generación millenial (nacidos entre 1981 y 1989) a un cuestionamiento estructural de las bases del contrato social, que no se limitó exclusivamente al caso chileno. Primero fue el 2006, un incendio que fue extinguido parcialmente por la élite. Los estallidos del 2011 y 2013 fueron la mise en scene de la aparición política de la generación mencionada y el 2019 fue el paroxismo, donde aún con una élite en estado de negación, la sociedad decidió unilateralmente acabar su relación contractual con el modelo. Pero eso es, evidentemente, un tema para otro trabajo.




[1] A fines de ese año el PIB tuvo crecimiento nulo para al año siguiente pasar a un -2% de crecimiento, la cifra más baja vista desde la salida de la crisis del 80.

[2] Esta tesis fue defendida insistentemente por Joaquín Lavín en su candidatura presidencial.

[3] GARCÍA de la huerta, Marcos (1999), Reflexiones americanas, ensayos de intra-historia, Ed. Lom, Santiago


[4] En el momento de empezar el proceso de transición, Chile firmó numerosos acuerdos en materia de DDHH, respeto a los pueblos indígenas  y trabajadores , además de cumplir la libertad de prensa. Estos constituían el piso mínimo para que Chile fuera considerado una democracia.

[5] En la tesis de Salazar, el modelo neoliberal chileno se movería en lo que llama el punto Huntington: ofrecer una democracia limitada en oposición tanto a un Estado omnipresente como a una Democracia plena. Eso traería dos problemas, desde la perspectiva del autor: Un desborde civil exigiendo más democratización y un repliegue del Gobierno, bajando los límites de la Democracia hasta un punto tentativo de negación de la sociedad civil. Ver más en: SALAZAR, Gabriel “De la participación ciudadana: Capital social constante y Capital social variable” Proposiciones, n°28, Ediciones Sur, Santiago, 1998.

[6] GOMEZ Leyton, Juan Carlos “ Política, democracia y ciudadanía en una sociedad neoliberal Chile: 1990-2010” Editorial Arcis, 2010.

[7] LABRADOR Méndez, German “Culpables por la literatura. Imaginación política y contracultura en la Transición Española (1968-1986)” Akal, 2017.

[8] Al respecto ver aquella discusión en: KLEIN, Naomi “La doctrina del shock” Paidós, 2011.

[9] Citando la tesis del historiador Samuel Huntington

[10] SALAZAR, Gabriel “De la participación ciudadana: capital social constante y capital social variable”  CEME, 1998.

[11] CARDENAS, Juan Pablo “Un peligro para la sociedad” .Santiago de Chile: Random House Mondadori. 2009.

[12] CALVEIRO, Pilar  (2017) “Víctimas del miedo en la gubernamentalidad neoliberal” Revista de Estudios Sociales, (59), 134-138




POESÍA PATRIÓTICA DEL PRIMER SIGLO REPUBLICANO (1820-1920)

Es el título de un nuevo libro, publicado en Quito, en febrero de 2020, en la colección “Historia y Antología de la Literatura Ecuatoriana”, la cual abarcará un total de 18 tomos y ha sido preparada por la Academia Nacional de Historia del Ecuador y coeditada por ella junto con la Casa de la Cultura Ecuatoriana.

Es un grueso tomo de 561 páginas, en formato de 24 por 16 centímetros, que contiene un estudio introductorio del historiador y escritor Jorge Núñez Sánchez, y selecciones poéticas de 35 importantes autores, que incluyen a los poetas: José Joaquín Olmedo, Rafael Carvajal, Gabriel García Moreno, Antonio Marchán García, Miguel Riofrío, Juan León Mera, Numa Pompilio Llona, Julio Zaldumbide, Luis Cordero Crespo, Julio Castro Bastus, Dolores Sucre Lavayen, José María Terán Guerrero, Quintiliano Sánchez, Roberto Andrade Rodríguez, César Borja, Juan Abel Echeverría, Ángel Polibio Chaves, Honorato Vásquez, Felicia Victoria Nash, Amadeo Izquieta, Víctor Manuel Rendón, Leonidas Pallares Arteta, Remigio Crespo Toral, Alberto Muñoz Vernaza, Carolina Febres Cordero, Vicente Pallares Peñafiel, Ernesto López Diez, Gonzalo Llona Marchena, Víctor Manuel Garcés Ubidia, Remigio Romero León, Alejandro Andrade Coello, Lucinda Pazos,  Manuel María Sánchez, Alfonso Moscoso Sánchez y Wenceslao Pareja y Pareja.

El antologador es Profesor emérito de la Universidad Central del Ecuador. Ha sido profesor de la Academia Diplomática del Ecuador y otras universidades de su país e Hispanoamérica. Fue Secretario de Cultura del Ecuador y Presidente del Consejo Nacional de Cultura, entre 1988 y 1990. También ha sido Presidente de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC), entre 1990 y 1994.

Actualmente es Director Honorario de la Academia Nacional de Historia del Ecuador y miembro de las Academias Nacionales de Historia de Ecuador, Colombia, Perú, Nicaragua, Paraguay y Cuba, y de la Real Academia Española de Historia. También es Miembro Honorario de la Academia Colombiana de la Lengua.

Por su obra intelectual ha recibido varios premios y condecoraciones, entre los cuales figuran los siguientes:

  • Gran Cruz “Excelencia Académica” otorgada por la Academia Hispanoamericana de Letras y Ciencias, Bogotá, 2003.
  • Condecoración “Vicente Rocafuerte” al mérito docente, otorgada por el H. Congreso Nacional del Ecuador. (2006).
  • Condecoración Gran Collar “Federico González Suárez” otorgada por la I. Municipalidad de Quito a la más destacada labor académica (2008).
  • Premio Nacional de Cultura “Eugenio Espejo” 2010, otorgado por el Gobierno del Ecuador.

Ha sido autor o coordinador de 80 libros de historia y ciencias humanas y coautor de otros 84. Entre sus últimos libros figuran los siguientes:

  1. “Ecuador en la Historia”, Archivo General de la Nación, Santo Domingo, República Dominicana, 2011. (Nuevas ediciones en 2012, 2013 y 2014)
  2. “Deuda Gordiana. La deuda externa del Ecuador en el siglo XIX” (Estudio y antología), Ministerio Coordinador de la Política Económica, Quito, 2013.
  3. “Juan Bosch: Miradas sobre nuestra América” (Estudio y selección), Coed. Ministerio de Patrimonio – ADHILAC, Quito, 2013. 2ª edición, Ministerio de Cultura, Sto. Domingo R. D., 2013.
  4. “El Solar de la Memoria. Historia e historiadores ecuatorianos”, Coed. Casa de la Cultura Ecuatoriana/Academia Nacional de Historia, Quito, 2013. Con nueva edición, digital en 2015.
  5.  “Las Milicias del Corregimiento de Chimbo. De la colonia a la República”, Ediciones del Ministerio de Defensa Nacional, Quito, 2014.
  6.  “El Ecuador y la Gran Colombia”, Eskeletra Editorial, Quito, 2015.
  7. “De Patria Criolla a República Oligárquica”, Coedición ANH-CCE, Quito, 2015.
  8.  “Los fenómenos naturales en la historia del Ecuador y el sur de Colombia” (Editor y coautor), Coedición ANH-CCE, Quito, 2015.
  9. “Mirando al Sur”, Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo de Loja, 2016.
  10.  “Bicentenario de la muerte de Carlos Montúfar y Larrea” (Coordinador y autor principal), Ediciones de la Academia Nacional de Historia, Quito, 2017.
  11. “Federico González Suárez. Una visión contemporánea” (Coordinador y autor principal), Ediciones de la Academia Nacional de Historia, Quito, 2017.
  12. “Gentes de montaña. Aproximaciones a la historia bolivarense.” Editorial Ecuador, Quito/Guaranda, 2018.

La imagen puede contener: texto que dice "Historia y antología de la literatura ecuatoriana Tomo"

¡AVISO! ¿Te animás a formar parte del equipo web?

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Ya con 5 años, 10 números y 10 mil seguidores activos, queremos apuntar desde la web a un nuevo movimiento. Entendiendo que la Revista es un espacio de todos y realizado a pulmón estamos buscando a 5 personas (ya sean desde estudiantes a doctores) que quieran formar parte del equipo web.

¿Que implica ésto? Una labor bastante sencilla, ¿conocen acerca de un evento relacionado a la Historia en su unidad académica? ¿les llegó info acerca de la presentación de algún libro? ¿quieren compartir material audiovisual como herramienta para su uso? Todo eso pueden compartir y compartirlo en las redes.

Aquellos interesados pueden escribirnos a nuestro correo: revistahistoriaparatodos@gmail.com y poner en asunto: Web RHPT. Ahí si desean, pueden escribirnos sus dudas o directamente decirnos que desean participar.

¡Los esperamos!

Videoconferencia Dr. Ángel Manuel Ortíz Marín (UABC, México)

Compartimos este evento a realizarse el viernes 13 de marzo

Red de Estudios Rurales sobre Familia, Infancia y Juventudes

El viernes 13/03 a las 14hs (hora de Argentina) tendremos una videoconferencia con el Dr. Ángel Manuel Ortíz Marín (Universidad Autónoma de Baja California/México).

El título de la charla es: “Una breve mirada a la juventud rural de México. El caso de Baja California”.

Quienes tengan posibilidad de acercarse a la Universidad Nacional de Quilmes (Bernal, Buenos Aires) podrán acompañarnos en la sala 205 (ver imagen adjunta) del Departamento de Ciencias Sociales. En ese caso, pedimos por favor confirmar asistencia arer.fij@gmail.com.

La conferencia se transmitirá también enstreaminga través de un link que compartiremos oportunamente enFacebook. Por favor, chequeen la página a la hora de la actividad.

¡Esperamos que nos acompañen! Agradecemos también que nos ayuden a difundir.

Equipo RER-FIJ

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